lunes, 30 de junio de 2014

¿Quién nos dice cuándo, cómo, cuánto y por qué entrenar...?

¿Quién nos dice cuándo, cómo, cuánto y por qué entrenar...?

Por
Cutberto Vázquez Castillo


Un instructor profesional se nota en su imagen y lo demuestra con su desempeño

Saber sobre el ejercicio, cuándo realizarlo, cuánto tiempo, cómo hacerlo y por qué, son aspectos del entrenamiento que debemos conocer y que suponemos los instructores y entrenadores saben, por lo que nos ponemos en sus manos como clientes y alumnos.

Sin embargo el que los entrenadores e instructores sepan lo que hacen, desgraciadamente no siempre ocurre; o bien los instructores carecen de preparación o además de ser empíricos no han experimentado en ellos mismos los beneficios del ejercicio, es decir, no han logrado sus objetivos de simetría corporal, no digamos de los de mejoramiento físico integral; y por consiguiente no pueden hacer que sus clientes y alumnos lo logren.

Hacer ejercicio es cosa seria, por un lado la salud se compromete, el riesgo de lesiones por ejercicios mal ejecutados, la fatiga y agotamiento crónico por entrenamientos mal planeados y programados son ejemplo de ello. No saber cómo minimiza resultados y posibilita estancamiento, lesiones e incluso la deserción de los practicantes.

Además los resultados dependen de la adecuada rutina de ejercicio, su adecuación según los alcances logrados en diferentes etapas, su modificación para evitar el estancamiento, su diseño de acuerdo a los objetivos corporales de cada persona y aun a las necesidades específicas de cada grupo muscular según sea que requiera tonificación, desarrollo, o reducción de tamaño; una rutina debe de diseñarse considerando siempre la simetría corporal, el balance muscular y su aportación al bienestar orgánico.

Buscar balance muscular implica entrenar todos nuestros músculos, los pequeños y los grandes, los que más y menos utilizamos en movimientos cotidianos y rutinarios; para que tengan fuerza y resistencia y para que sean capaces de someterse al entrenamiento específico para lograr desarrollarlos, tonificarlos, moldearlos o adelgazarlos.

A partir de este balance en el desarrollo de la fortaleza muscular (fuerza y resistencia de los músculos), podemos alcanzar la simetría corporal tan codiciada por aquellos que ven en el entrenamiento la manera de lograr un aspecto físico en el que todo nuestro cuerpo se vea armónico, que la forma corporal no presente desequilibrio y que no tengamos cuerpos asimétricos, por ejemplo, con piernas muy delgadas y torsos muy desarrollados o con piernas muy gruesas y glúteos muy planos.

Para alcanzar la simetría y el balance debemos de tener un entrenamiento equilibrado que desarrolle nuestra aptitud física considerando el trabajo de nuestras capacidades musculares, cardiovasculares y articulares.

Una mejor condición (resistencia cardiovascular) da un mejor rendimiento en nuestras actividades diarias, nuestro funcionamiento orgánico y nuestro desempeño en el ejercicio.

Una mejor fuerza y resistencia muscular nos permite mejorar nuestra postura y alineación y mejorar la calidad de los ejercicios y su intensidad lo que nos permite lograr nuestros objetivos de tono, crecimiento y modelado de una forma mas rápida.

Desarrollar nuestra flexibilidad articular y la elasticidad muscular nos da mas aptitud de movimiento (movilidad) y menos riesgo de lesión, haciendo seamos capaces de ejecutar movimientos en los que el músculo se estimule en su forma y capacidad totales.

Por otro lado la aportación del ejercicio a un estado de salud plena se complementa por su aporte al funcionamiento optimo de nuestros procesos orgánicos internos; mejor aprovechamiento del oxigeno por un sistema respiratorio mas eficiente, un mejor rendimiento orgánico por la eficiencia del sistema circulatorio, un desempeño físico optimo por un sistema músculo-esquelético fortalecido, y un estado anímico estable por un sistema nervioso cuyo estrés es enfocado en la energía del esfuerzo físico.

Aunque sin duda la profesión de instructor y entrenador esta devaluada, ello ocurre porque tradicionalmente se cree que el que carga mas peso, que el que “baila” mejor, el que dice saber mas o el que dice tener mas cursos, es el que sabe; pero muchas veces nos olvidamos de elementos fundamentales que caracterizan al instructor profesional.

Para identificar a un instructor o entrenador profesional no es necesario conocer mucho, ni tener una basta experiencia e aquí un lista de conceptos sencillos y su justificación que nos permiten saber que la persona nos instruye es alguien que sabe lo que hace:

En general...

Se nota desde su imagen y lo demuestra con su desempeño
Se desempeña de manera ética...
Manteniendo un comportamiento de respeto hacia sus clientes, compañeros y trabajo

La actitud que...

Proyecta es de vitalidad, energía, vigor, optimismo, cordialidad y camaradería

Su imagen es atlética...

Refleja en su cuerpo lo que propone lograr a sus alumnos

Muestra higiene y salud...

proyectando salud física y mental y realizando su actividad en condiciones de limpieza

Demuestra conocimiento...

Del ejercicio al saber el qué hacer, el cómo hacerlo y el para qué hacerlo

Tiene dominio...

En la práctica y ejecución de ejercicios, y los enseña correctamente a sus alumnos

La atención es un valor...

Que conoce al monitorear, supervisar y corregir a todos sus alumnos sin excepción

Ser entrenador o instructor es una profesión que como cualquier otra implica compromiso de superación continua, ética en su desempeño y pasión por hacer del ejercicio un medio por lograr una vida plena.

Body Building Y Sus Modalidades





martes, 24 de junio de 2014

BodyStrong Y Sus Modalidades



Mente Sana En Un Cuerpo Sano

Mente sana en cuerpo sano... Estabilidad emocional

Por
Cutberto Vázquez Castillo


Ante un organismo disfuncional cuerpo y mente se complementan;
ante un organismo funcional y armónico la estabilidad se manifiesta y
se traduce en la posibilidad de potenciar las capacidades humanas físicas y mentales.

Cultivar el cuerpo, no significa solamente alimentarlo y cuidarlo de enfermedades, implica además el desarrollar sus aptitudes y mantener sus cualidades.

Podemos hacer de nuestro cuerpo una escultura, moldeando su forma con el aspecto que deseamos a partir de una disciplina alimenticia y deportiva, pero no podemos olvidar que ello debe ser a partir de un estado de salud orgánico.

De igual forma podemos y debemos hacer con nuestra mente, cultivarla implica nutrirla, desarrollarla y mantenerla en un nivel de funcionamiento optimo que nos permita que su desempeño y rendimiento cotidiano estén regidos y dirigidos por decisiones acertadas, razonadas y conscientes.

Nutrir nuestra mente implica el formar y enriquecer nuestro acervo informativo, incorporando, esa información a nuestro carácter y personalidad y que constituirá en el futuro información que utilizaremos o manifestaremos a través de nuestro desempeño en diferentes fases de nuestra vida.

La información básica para nuestra formación consta de principios, valores, convencionalismos, experiencias, conocimiento científico y anecdótico, etc., y representa las líneas conceptuales, éticas y morales, sociales y familiares, emocionales y racionales, personales y de convivencia, que moldean nuestra forma de ser y pensar y la manera en la que nos conducimos.

Desarrollar nuestra mente implica someter nuestras capacidades intelectuales (intelecto) a la tomar decisiones, cuya acierto y error dependerá de la cantidad de información y experiencia en su uso con la que contemos.

En cualquier etapa de nuestra vida tomamos decisiones y su efecto es permanente ya sea por su recurrencia en el futuro o bien por su trascendencia por los efectos directos que sobre nuestra vida llegan a tener.

En este contexto, en la actualidad, la capacidad de los individuos se cualifica a partir de su estabilidad emocional, misma que es reflejo de un sano desarrollo físico y mental, de la armonía entre nuestro organismo, nuestro cuerpo y nuestro intelecto.

La forma en que nos desempeñamos físicamente, en que nuestros procesos orgánicos se desempeñan, la funcionalidad de nuestro cuerpo, el manejo de nuestros sentimientos, la naturaleza de estos y la forma en que influyen en nuestro estado anímico, la cantidad de información y la manera en la que la usamos, manifiestan nuestra estabilidad emocional.

La estabilidad emocional se manifiesta en su personalidad, carácter, inteligencia y aun su aspecto físico, los cuales son reflejo del grado de certidumbre en que podemos esperar que esa persona se relacione, en su toma de decisiones, productividad, aspiraciones, razonamientos, etc.

Una persona con un cuerpo descuidado desde el punto de vista de hábitos alimenticios, refleja, además un estado de salud por debajo del nivel optimo; algún grado de insatisfacción, inseguridad, baja autoestima y desinterés en su persona; es decir, cierta inestabilidad.

Ello no significa que se debe de ser atractivo físicamente para mostrar estabilidad emocional; hasta un cuerpo perfecto podría ser manifestación de inestabilidad; la obsesión, egolatría, y profundo interés por la salud y  la belleza física como una manera de aceptación personal y social implican muchas veces baja autoestima y un sentimiento de rechazo social que expresa en el desprecio de los demás bajo una perspectiva de valores que los ubica como inferiores.

Un físico ejercitado que contribuya a la estabilidad del  individuo debe contribuir al estado funcional optimo de nuestro organismo y de nuestro sistema emocional, debe contribuir a reflejar una actitud positiva, un estado de salud sano y un carácter voluntarioso, decidido y tenaz.

La conexión mente cuerpo establece una codependencia en la que el solo desarrollo de  una de ellas implica un desbalance; la mente nos permite existir racionalmente, el cuerpo corporalmente, la mente es el motor que guía nuestra existencia, el cuerpo la maquinaria que nos permite transitar, operar y avanzar en la vida. Uno es complemento del otro y  el deficiente desarrollo de uno u otro impide la estabilidad necesaria para lograr la satisfacción, la plenitud y la armonía en nuestras vidas.


lunes, 9 de junio de 2014

Fundador



Cutberto Vázquez Castillo es siete veces campeón nacional de gimnasia aeróbica, expositor internacional, capacitador, conferencista, empresario, administrador y deportista. 
Su trayectoria lo impulsó a la creación, desarrollo y consolidación del proyecto empresarial CONCEPTO TRAINING.

Investigar la Ciencia del Ejercicio aplicado al acondicionamiento físico general o especializado, lo indujo a crear los “SISTEMAS DE ENTRENAMIENTO CT” que son diferentes formas de entrenamiento “fitness” en las áreas cardiovasculares, musculares y relajación; definiendo el “Entrenamiento Integral para un Cuerpo Funcional, Simétrico y Sano Física y Mentalmente”.

Incursionar en el campo de la capacitación deportiva además de un reto “a representado la oportunidad de compartir experiencias con colegas de todo el mundo sobre todo de nuestro país, de recorrer toda la geografía nacional pero sobre todo de aprender enseñando” y es que nunca se acaba de aprender, a cada momento conocemos mejor nuestro cuerpo y nuestro organismo cada instante nos damos cuenta que es vasto el conocimiento que debemos de llegar a adquirir como profesionales del entrenamiento.

Sus participaciones en competencias tanto nacionales como mundiales, como expositor en convenciones y festivales deportivos internacionales, como ponente en jornadas y cursos de capacitación para instructores nacionales y extranjeros y su constante presencia en todo el territorio nacional, lo ubican como uno de los profesionales mas reconocidos y respetados en nuestro país.

Su compromiso con la salud y el deporte como un estilo de vida lo colocan como una imagen física y atlética frecuentemente solicitada para aparecer como portada de revistas, artículos especializados, reportajes periodísticos y anuncios publicitarios.

Reconocimientos:

Ø  6 Premios “Águila Dorada” IMSS
Ø  12 Campeonatos Nacionales De Aerobics
Ø  6 Campeonatos en Torneos Abiertos
Ø  13 Campeonatos Selectivos Estatales
Ø  13 Subcampeonatos De Aerobics



Conoce Tu Cuerpo

CONOCE TU CUERPO PARA ESCULPIRLO

PorCutberto Vázquez Castillo


Para lograr, a través del ejercicio, esa figura ideal con proporciones y simetrías armoniosas acordes a nuestro gusto y posibilidades, no es suficiente bajar de peso, reubicar o eliminar la grasa corporal o llevar una dieta alimenticia que nos mantenga o reduzca nuestras dimensiones corporales.

Al bajar de peso es muy probable que nos percatemos, que efectivamente nos sentimos cómodos y que la ropa nos viste mejor pero también, con toda seguridad, apreciaremos que la naturaleza no fue del todo benigna con nosotros al no contar con proporciones anatómicas que nos permitan lucir armonías “esculturales”.

Por su parte, el entrenamiento puede representar un estimulo muy importante ya que nuestros procesos orgánicos se vuelven mas eficientes, el nivel de estrés producto de la vida diaria encuentra una adecuada forma de ser canalizado y el estado general de salud mejora al complementarse con  la adquisición de mejores hábitos y una actitud positiva de tenacidad y positivismo.

Sin embargo, al igual que la baja de peso el entrenamiento no garantiza aunque debiera, que con el mejoramiento de nuestra aptitud física y la practica de sesiones de entrenamiento cada vez mas intensas logremos la simetría perfecta en nuestro desarrollo muscular, siendo este la base para lograrlo.

Es importante saber que una buena alimentación y un programa de ejercicios de acondicionamiento no bastan para alcanzar los objetivos estéticos, que por lo demás, representan un alto porcentaje entre los motivos que las personas tienen para modificar un estilo de vida sedentario y de malos hábitos al incorporarse a un estilo de vida que se base en el ejercicio y la alimentación como medios de salud plena.

Para lograr transformaciones radicales en cuanto a nuestra estructura muscular, desarrollándola en forma proporcionada y con las dimensiones y formas que deseamos es necesario que establezcamos un plan en coordinación con especialistas del acondicionamiento y de la nutrición deportiva.

Muchas veces, con gran frecuencia, los entrenadores basan el entrenamiento en una perspectiva general de acondicionamiento; es decir, entrenan a todos sus clientes con las mismas técnicas, los mismos ejercicios musculares, las mismas cargas e intensidades y los mismos tiempos, lo que no es coherente con un panorama de heterogeneidad entre los practicantes: sexo, estatura, aptitud física, situación corporal, proporciones, preferencias y posibilidades reales en cuanto a simetría corporal se refiere.

Cada uno debe participar activamente en el diseño y no solo físicamente en la ejecución  de dicho plan; ello implica no confiar “ciegamente” en el instructor, buscar fuentes de información alterna, como consultar a otros profesionales, entrenadores de la misma disciplina o de técnicas, sistemas o deportes diferentes, buscar literatura “ligera” sobre temas relacionados con la actividad física que desarrollamos ya sea cardiovascular o muscular.

También es importante identificar y experimentar con otros profesionales para comparar y en su caso cambiar o reafirmar la fidelidad a su entrenador.

Es fundamental involucrarnos con el conocimiento de la alimentación nutritiva, aquella que nos aporte los requerimientos necesarios para desempeñar nuestra actividad física u orgánica cotidiana y que contribuya además, al mantenimiento y en su caso modificación de nuestra estructura anatómica muscular.

Debemos estar conscientes que es nuestro cuerpo y nuestra salud y casi siempre nuestro dinero los que están en riesgo; responsabilizarnos e involucrarnos en su formación es conocer lo mas efectivo para entrenarlo y alimentarlo de ello depende alcanzar pronto, tarde o nunca lograr nuestros objetivos.

Conocer nuestro cuerpo no significa solo saber que estamos pasados de peso, que sufrimos de atrofia funcional, que nuestro rendimiento orgánico es deficiente y que a través del entrenamiento y una alimentación baja en grasas voy a mejorar estas características; significa saber qué posibilidades reales tengo de lograr mis metas, qué tengo que hacer para lograrlas y fijar el tiempo en que lo voy a lograr.

Conocer nuestro cuerpo es saber lo que le sobra y lo que le hace falta para tener la armonía estética que soñamos y que ciertamente esta cerca de nuestra realidad con tan solo saber de nosotros mismos... Y nuestro cuerpo es una parte fundamental.


lunes, 2 de junio de 2014

Regionales

MONTSERRAT HEINZE. DIRECTORA REGIONAL SURESTE T&C HEALTH; BAILARINA, INSTRUCTORA, CAPACITADORA Y CERTIFICADORA EN LAS ÁREAS DE DANCE TRAINING, URBAN JAZZ Y SENSUALITY DANCE, ACTUALMENTE SE DESEMPEÑA COMO CONSULTORA DEPORTIVA PARA INSTITUCIONES PUBLICAS Y PRIVADAS.

RANFERI MILLAN. SUBDIRECTOR REGIONAL ZONA SURESTE T&C HEALTH; CONSULTOR DE NEGOCIOS Y ENLACE EMPRESARIAL,  ES CAPACITADOR , ADEMAS DE DESEMPEÑARSE COMO INSTRUCTOR DE CYCLE TRAINING SYSTEM.

Locales




ALEJANDRO STANKIEWICZ. DIRECTOR DEL CENTRO DE ENTRENAMIENTO Y CAPACITACIÓN T&C HEALTH, CAPACITADOR Y CERTIFICADOR DE INSTRUCTORES. INTEGRANTE DEL EQUIPO MASTER DEL CENTRO DE ENTRENAMIENTO T&C HEALTH. SE DESEMPEÑA COMO INSTRUCTOR DE CYCLE TRAINING SYSTEM Y FITNESS EVOLUTION.




NELLY HERNANDEZ. INTEGRANTE DEL EQUIPO MASTER DEL CENTRO DE ENTRENAMIENTO Y CAPACITACIÓN T&C HEALTH; SE DESEMPEÑA COMO INSTRUCTORA DE CYCLE TRAINING  SYSTEM.



TEREZA STANKIEWICZ. DIRECTORA ADMINISTRATIVA Y EJECUTIVA DE ATENCIÓN A CLIENTES DEL CENTRO DE ENTRENAMIENTO Y CAPACITACIÓN T&C HEALTH. INTEGRANTE DEL EQUIPO MASTER T&C HEALTH; SE DESEMPEÑA COMO INSTRUCTORA DE CYCLE TRAINING SYSTEM.




AIDA NEGRETE. DIRECTORA DEL ÁREA DE CAPACITACIÓN Y COMUNICACIÓN SOCIAL HEALTH TRAINING COLLEGE. INVESTIGADORA Y CAPACITADORA DEL ÁREA DE DANZA AERÓBICA. EXPOSITORA DEL SISTEMA DANCE TRAINING. INTEGRANTE DEL EQUIPO MASTER DEL CENTRO DE ENTRENAMIENTO Y CAPACITACIÓN T&C HEALTH; SE DEMPEÑA COMO INSTRUCTORA DE RITMOS DANCE SYSTEM  Y BODYHARMONIC SYSTEM.


Estructura de una sesión de entrenamiento

ESTRUCTURA DE UNA SESION DE ENTRENAMIENTO

(COMO DEBE SER UNA CLASE)
por
Cutberto Vázquez Castillo


Entrenar tiene un significado mas amplio que solo hacer ejercicio

Debemos de entender que hacer ejercicio con fines concretos de salud y estética requiere mas que nuestra solo disposición y disciplina para asistir a un club o gimnasio a realizar actividad física.

El ejercicio debe estar planeado y programado de acuerdo a nuestras aptitudes y necesidades, objetivos y gustos; no podemos tener un desempeño adecuado cuando la forma en que hacemos las rutinas de ejercicios no tiene una definición o secuencia y aun cuando no están adaptadas a nuestras propias posibilidades.

Es cierto que podemos estandarizar el ejercicio en una primera instancia, esto es, en el nivel de recreación y en el de acondicionamiento físico, diseñando sistemas de entrenamiento globales en los que puedan considerarse a un tipo de personas con capacidades físicas similares, esto permite que un numero heterogéneo de personas en cuanto a sexo, edad, profesiones, etc. Puedan realizar ejercicio en forma grupal a través de sesiones debidamente estructuradas para que todas ellas desempeñen ejercicio seguro y efectivo.

Pero también es importante considerar que existen niveles en cuanto a las aptitudes físicas de los practicantes, y para ello es fundamental el diseño de sistemas de entrenamiento integrales que propicien un desarrollo armonioso de las cualidades físicas de las personas. Entre mas desarrollo físico atlético presenta la persona el sistema de entrenamiento se vuelve mas especifico, mas desarrollado, de mayor intensidad y mas diversificado en general.

En general podemos identificar cinco niveles globales de práctica del ejercicio
                                                                                                                              
 El nivel recreativo, este nivel no se refiere, como comúnmente se piensa que es cuando el ejercicio se practica de vez en cuando, esta practica ocasional del ejercicio en personas sedentaria representa mas riesgos a la salud que los supuestos aportes que su practica pudiera dar a la salud, menos aun al deseo de mejorar el físico.

El nivel recreativo es aquel en el que una disciplina de ejercicio, diferente a la que comúnmente practicamos, es realizada con la finalidad de cambiar de rutina, bajar nuestro nivel de esfuerzo físico o simplemente de realizar lo que denominamos “descanso activo”, este ultimo propio de las personas con muy buen nivel físico cuyo organismo requiere del ejercicio para mantener su nivel de funcionalidad orgánica y física, aunque en un nivel mucho menor al que cotidianamente realiza.

El nivel de mantenimiento: este nivel representa el grueso de la población que realiza ejercicio en forma cotidiana; es el nivel en el que las personas acondicionan su cuerpo y en el que lo preparan para que este apto a enfrentar nuevos niveles de intensidad en el trabajo físico.

Es en este nivel de practica del ejercicio en el que el equilibrio en el desarrollo de las cualidades físicas fundamentales (resistencia cardiovascular, fuerza muscular, resistencia muscular, flexibilidad y elasticidad), adquiere su real  significado, ya que a través de una adecuada preparación (léase, acondicionamiento), podremos en lo futuro lograr elevar nuestro desempeño orgánico, mejorar nuestro rendimiento físico general y, por supuesto lograr nuestras metas estéticas al estar preparados para realizar ejercicios cada vez mas vigorosos que nos permitan lograr la simetría corporal que deseamos.

El nivel profesional por su parte tiene dos vertientes, el del practicante  y el del instructor o entrenador, sin embargo en ambos el dominio practico de los ejercicio, la experiencia en la técnica de ejecución, el manejo de niveles de dificultad y el “ataque especifico” (trabajo muscular aislado), son algunas delas características que deben de manejar los “maestros” prácticos y teóricos.

Invariablemente, es en este nivel en el que se hace condición imprescindible el conocimiento teórico (además del practico) del porque de los ejercicios, el para que y el como. Es en este nivel donde se debe de estar conciente de los beneficios del ejercicio como parte de un modo sano de vivir, y de la responsabilidad que los instructores y entrenadores tienen sobre la salud de los clientes y alumnos.

Finalmente el nivel competitivo o de alto rendimiento, en el que los niveles anteriores son fundamentales para lograr ascender en la escala de aptitudes; es decir, que para desarrollar nuestras aptitudes físicas a un nivel “elite” es necesario conocer el como y el estar preparado para enfrentar niveles de exigencia física superiores.

En todos estos niveles, el ejercicio toma una dimensión mas compleja y a la vez depurada, de su forma, sus objetivos, sus alcances y posibilidades; y es cuando hablamos del entrenamiento especifico, diseñado al nivel de aptitudes en que nos encontramos.

Así, el entrenamiento es una planeación de ejercicios con fines específicos que se busca sean logrados por quienes los realizan; es, en otras palabras,  practicar ejercicio con reglas y principios que deben de regir la actividad física de las personas que buscan mejorar su nivel físico atlético, ya sea como una forma de mantener u obtener un estado de salud general o bien por el deseo de mejorar su aspecto físico.

De esta manera, en cualquiera de los niveles de entrenamiento antes mencionados, la manera en la que los ejercicios son planeados y programados determinara el éxito en la consecución de los objetivos de cada persona.

Ya sea en sesiones de entrenamiento grupal, propias del nivel de mantenimiento o de entrenamiento personalizado o individual (según sea el caso de entrenar bajo supervisión profesional o por nuestra cuenta), la jornada debe de estar estructurada de acuerdo a una secuencia de periodos con ciertas características básicas que las hagan seguras y afectivas (nunca a la inversa).

La estructura de una sesión de entrenamiento debe ser progresiva, es decir que el  nivel de esfuerzo y vigor de entrenamiento debe de ascender y descender en forma progresiva, sin cambios bruscos o repentinos, salvo que se tratase de un nivel superior y de un entrenamiento de intervalos.

Igualmente, la sesión debe ser gradual, estar planeada de tal forma que los periodos cubran un periodo de tiempo determinado, en el que cada etapa tenga asignado su tiempo de acuerdo a su objetivo; ello es notorio en el caso de las sesiones grupales.

La continuidad es otro principio del entrenamiento; no solo en la sesiones de entrenamiento aeróbico donde mantener la intensidad de trabajo por lo menos durante un tiempo de 15 a 20 minutos nos permitirá obtener resultados de mejoramiento de nuestra resistencia cardiovascular y de quema de gras y mejoramiento de la composición de nuestra sangre, arterias, capacidad pulmonar, etc., sino también en las sesiones de trabajo muscular en las que la continuidad del entrenamiento se manifiesta al maximizar el rendimiento muscular especifico, desminuir el relajamiento y volver mas eficiente en general el tiempo destinado al entrenamiento por grupo muscular.

No siendo los unicos principios que rigen el entrenamiento, si representan los basicos para poder realizar una sesion segura y efectiva; evidentemente considerando las características peculiares de cada periodo, que dependera de los objetivos de la sesion en general, ya que no es lo mismo trabajar aeróbicamente en donde las extremidades inferiores y el sistema cardiovascular maximizan su trabajo, que un entrenamiento muscular en el que los grupos musculares son los que se “aplican” con mayor intensidad.

A continuación te presentamos una lista de características basicas que debe considerar una sesion de entenamiento profesional:

Calentamiento


Previo a la fase vigorosa; el calentamiento debe ser estatico integrado por estiramientos suaves y movimientos articulares y musculares, y dinamico con movimientos de baja intensidad que incrementen poco a poco la frecuencia cardiaca.

Fase vigorosa


Ejercicio de intensidad moderada o alta en la que se buscan objetivos especificos de entrenamiento segun la clase, ya sean cardiovasculares, de fuerza o resistencia muscular.

Relajamiento


Fase de estabilización fisica y organica en la que se reduce el estrés muscular por el entrenamiento y el esfuerzo mental de concentración. Nivelandose la frecuencia cardiaca a un ritmo moderado.


Trabajo muscular


En cuanto a la fase vigorosa, si se trata de una sesion de entrenamiento enfocada  al trabajo muscular de fortalecimiento y tono dbe de contar con características de trabajo como las siguientes:

§  Los movimientos deben ser seguros evitando la complicacion y sofisticacion, y reduciendo el uso de ejercicios compuestos que reduzcan el trabajo especifico.
§  Cada ejercicio debe ser realizado con movimientos controlados, evitando rapidez que descontrole el movimiento y que  estrese las articulaciones .
§  De igual forma los movimientos no deben ser descontrolados y aventados, lo cual es comun en las personas que inician por primera vez un programa de entrenamiento.
§  Se deben evitar repeticiones excesivas que solo cansen y no sean un trabajo muscular efectivo; a este respecto es comun que muchos instructores provoquen lesiones o cansancio innecesario a sus alumnos por llenar tiempo de entrenamiento.
§  Se debe orientar al alumno a que detenga el trabajo en el momento que se agote o se fatigue el músculo. Es comun que los practicantes traten, por iniciativa propia o por “presion del instructor”, terminar las series de cada sesion aun en perjucio de sus musculos, articulaciones y resultados; un ejercicio mal realizado por completar las repeticiones de laserie puede trae como consecuencia lesiones serias, crónicas o agudas.
§  En todo momento se debe estimular al alumno no obligarlo. El metodo tradicional de “humillación” a dado paso a las técnicas modernas de estimuilacion y motivación que van desde la ejemplificacion por poarte del instructor, el entrenamiento conjunto con este ultimo, hasta las estrategias de psicología deportiva interactiva.
§  Deben ser ejercicios especificos respecto al músculo que se quiere trabajar y no ejercicios indefinidos que utilicen otro músculo diferente, con lo cual además de disminuir resultados estamos agotando inecesariamente otro grupo muscular que se trabajara en otra jornada de entrenamiento.
§  Evitar desalineacion de la postura del cuerpo, para dar seguridad a los ejercicios y que es además un elemento basico para aislar el trabajo del músculo y lograr el “ataque especifico”.

Trabajo cardiovascular

 

Por su parte si se trata de una sesion de entrenamiento aeróbico (cardiovascular), la fase vigorosa debe de considerar los siguientes aspectos:


  • La actividad vigorosa de movimiento debe ser continua sin que se detenga el practicante, por lo menos durante la fase vigorosa y por un tiempo de 15 a 20 minutos y hasta 40, según su nivel fisico atletico.
  • Los movimientos o pasos deben ser seguros de realizar para todos, de tal forma que ello le permita continuar moviéndose con vigor.
  • Debe ser un trabajo progresivo, es decir que la intensidad ascienda y descienda progresivamente.
  • Debe ser gradual, esto es que el trabajo vigoroso se distribuya durante 40 minutos
  • Debe evitarse la complicacion excesiva que impida un seguimiento fluido por parte de los alumnos. Para ello debe de utilizarse un metodo de enseñanza que facilite el entendimiento de los ejercicios por parte de todos los alumnos. En este punto es muy comun observar instructores de coreografia en “piso” o “step” que se preocupan mas por complicar su coreografia que porque sus alumnos los sigan, terminando por hacer de su clase una exhibición de cómo se puiede complicar un patron de movimiento.
  • El metodo de enseñanza debe de ser utilizado para que el alumno no se detenga y pueda aumentar la intensidad con ejercicios de mas dificultad que si pueda ejecutar

Trabajo de flexibilidad y elasticidad


  • Deben ser movimientos seguros
  • Los estiramientos deben de realizarse manteniendo posturas y alineaciones seguras, que no causen estrés ni posible lesión.
  • Los estiramientos deben ser relajados y desarrollados según la etapa y propósito de la clase
  • La dificultad de los ejercicios debe ser progresiva
  • Deben de evitarse posturas de riesgo para los alumnos
  • Cuidar que las secuencias de los ejercicios sean fluidas y lógicas
  • Cuidar adaptar los ejercicios a la mayoría de los integrantes del grupo

Recomendaciones al Entrenador


  • Mejora tu físico y se un ejemplo de lo que el ejercicio que propones puede lograr
  • No trates solo de cansar a los alumnos
  • No impartas tu clase o entrenamiento en forma desordenada y sin propósito específico
  • No busques solo llenar un tiempo con actividad física sin planeación
  • No impartas tu clase solo para los alumnos avanzados, o para tus amistades
  • No bases tu clase solo en las relaciones interpersonales, prepara y mejora tus clases
  • Diversifica tu manejo de estilos a través de la capacitación
  • Define la estructura de tu clase y no improvises
  • Conoce las características de los ejercicios y movimientos, sus riesgos y alternativas

Principios básicos que el practicante debe tener en cuenta


Ø  El ejercicio debe ser seguro y efectivo
Ø  El grado de dificultad utilizado durante la clase debe ser de acuerdo al nivel físico-atlético y psicomotor del grupo
Ø  Debe de haber una supervisión y monitoreo continuo por parte del instructor
Ø  Se debe buscar la supervisión y estímulo de los alumnos





Ritmos Dance Y Sus Modalidades