martes, 29 de julio de 2014
El Ejercicio Mal Visto
EL EJERCICIO MAL VISTO.
PorCutberto Vázquez Castillo
Nuestro país aduce de una deficiente y casi nula cultura del deporte;
mientras en otros países, los desarrollados en general y algunas raras
excepciones como Brasil, cuentan con un desarrollo deportivo que es parte
esencial de su dinámica social, de salud, de esparcimiento, de recreación e
incluso educacional.
En México sin embargo dado el bajo nivel de fomento al deporte, este es
visto como una forma de recreación (entiendase diversión), que si bien se le
reconoce cierta importancia en la infancia es en esta etapa también , donde el
ejercicio empieza a perder su significado de salud y estimulo al desarrollo
para pasar a segundo termino en la adolescencia, y casi en el olvido en la edad
adulta.
En nuestro país hacer deporte es
visto como un lujo, una moda o una ineludible y penosa necesidad por recobrar
la salud, nunca como parte de un estilo de vida sano.
Hacer deporte es visto como un lujo porque tradicionalmente es una
actividad que profesionalmente no tiene expectativas de desarrollo, y si bien
en la actualidad la mayor parte de las carreras han perdido potencial de
progreso para sus profesionales, el deporte ha sido visto como el refugio de
aquellos que no tienen aptitudes académicas, que han fracasado en estudios
técnicos o humanistas o que definitivamente ven en el deporte el ejercer un
“oficio” redituable, de esta forma los que deciden por el camino del deporte
como profesión no lo hacen por una vocación que exprese aptitudes y actitudes
para desempeñarlo.
Como moda el ejercicio ha tenido su “época dorada” como herramienta para
lograr tener la figura ideal de la mujer y el hombre actuales. Vitales,
vigorosos, bellos y casi perfectos, los modelos y estereotipos que la
mercadotecnia nos marca, no dejan lugar a dudas sobre la importancia de hacer
ejercicio.
Si bien ahora se destacan las virtudes del ejercicio con respecto a la
salud física y mental de los individuos, el ejercicio como moda esta sufriendo
un fuerte retroceso al proliferar formas de bajar de peso y de tener ese
aspecto aparentemente sano de cuerpos delgados y bien formados.
Suplementos y complementos alimenticios, “metabolizadores” de grasa,
aceleradores cardiacos, inhibidores de apetito, dietas, aparatos de “ejercicio
pasivo” como “contractores musculares”, accesorios como fajas reductoras,
modeladoras y “simuladoras” (aquellas que debajo de la ropa dan simetría al
cuerpo); o incluso operaciones estéticas (prótesis, injertos, liposucciones,
lipoesculturas, “engrapado de estomago”, extirpación de tejido adiposo, etc.);
y por supuesto las conductas patológicas como la anorexia y la bulimia, en
primera instancia han “golpeado” el deseo general por ejercitarse al contar con
formas como las arriba mencionadas, mas “rápidas” para lograr estar esbeltos.
Todos los medios anteriores para lograr la figura ideal hacen la
necesidad de reformular la “moda del ejercicio” en “la necesidad de
practicarlo”, cada vez son mas frecuentes las afecciones a la salud por el uso
indiscriminado sin supervisión ni estabilización, de estos medios y productos
de “adelgazamiento”, pero también se hace mas evidente su inutilidad por su
temporalidad (funcionan en un plazo corto de tiempo) y por su riesgo al
sacrificar salud orgánica por belleza aparente.
La falta de efectividad en estas formas o métodos para “verse bien” se
nota en el ataque publicitario a segmentos de mercado cada vez mas específicos
susceptibles a los mensajes comerciales, sobre todo los adolescente y jóvenes
adultos, perdiendo la valiosa oportunidad de consolidar en esta etapa el
ejercicio como una “actividad cotidiana” en la vida de los individuos que
aporta valores como la perseverancia, la disciplina y la superación.
Pero este cambio de enfoque sobre la necesidad de
practicar el ejercicio para tener un estado de salud optimo no puede ser
improvisado en etapas tardías de la vida de las personas y sobre todo como
sucede, en etapas en las que su practica es sugerida y requerida como una forma
de mejorar la salud ya sea por rehabilitación, por modificación de factores de
riesgo (como hábitos perjudiciales a la salud: fumar, beber café, sedentarismo,
et.)., por disminución del estrés, por mejoramiento de la autoestima o por
evasión de estados depresivos; es necesario entonces que se adapte desde la infancia.
Si logramos entender el ejercicio como un factor primordial de nuestro
estado de salud permanente lograremos estímulos de desarrollo en la niñez y
adolescencia, un desempeño y rendimiento maximizados en la etapa adulta y un
estado de salud optimo en la vejez al retrasar la aparición o reducir los
efectos de las enfermedades degenerativas propias de esta etapa.
De esta manera en nuestro país el ejercicio no puede seguir siendo visto
como una forma de recreación en la niñez, de esparcimiento en la adolescencia,
de alternativa educacional en la juventud, de “antídoto” en la edad adulta o
como simple esparcimiento en la vejez.
Debemos de comprometer la actividad física dentro de nuestras vidas ya
sea como ejercicio cotidiano o como la practica de un deporte; como una
necesidad de salud e higiene mental, y como un hábito cotidiano.
Así como comer y dormir son necesidades para nuestro organismo el
ejercicio debe ser visto como un requerimiento físico, orgánico y mental
indispensable para la vida.
En la niñez contribuye junto con la alimentación, al sano desarrollo
estimula la psicomotricidad, desarrolla aptitudes, y aporta las primeras bases
emocionales a la personalidad; en la adolescencia además de continuar
consolidando el sano crecimiento al estimular el desarrollo muscular y la
osificación de huesos es indudable su aportación a la definición del carácter
mediante el manejo de los valores que le dan sustento, de igual forma canaliza
la “energía” propia de esta etapa y reduce las posibilidades de inestabilidad
emocional o desorientación al propiciar la “entrega” física y mental en la
practica deportiva.
Un individuo que a lo largo de sus primeras etapas a practicado
ejercicio en forma cotidiana refleja en su juventud y edad adulta un estado de
salud y emocional óptimo, un físico apto y un alto rendimiento en su actividad
diaria y además por supuesto, de una autoestima aceptable y un aspecto
agradable.
En su etapa de vejez el individuo que ha hecho del ejercicio un hábito
sufrirá en menor grado o nulo los efectos de las enfermedades y padecimientos
propios de la edad, tendrá mayor plenitud física, orgánica y de esparcimiento.
Hacer ejercicio es cosa seria, en un país con tantas carencias, las
personas podrían encontrar en el deporte mas que un rato de esparcimiento o una
actitud de vanidad una herramienta para enfrentar los retos que la vida le
depara.
lunes, 21 de julio de 2014
Las lesiones en caderas y en rodillas
A principios de año muchas personas se apuntan a gimnasios o
empiezan a hacer ejercicio con el objetivo de eliminar esos kilos que han
ganado durante la Navidad. No obstante, el comienzo de estas actividades
físicas puede conllevar una serie de riesgos, especialmente en las caderas y en
las rodillas, si no se hace de una manera adecuada.
Así lo ha explicado Rodrigo Abad, de la Sociedad Española de
Médicos de Atención Primaria (Semergen), quien ha advertido de que las
principales lesiones que se producen cuando se comienza a hacer ejercicio, tras
un periodo largo de sedentarismo, se dan en las articulaciones y en los
músculos.
Estas molestias suelen producirse en personas mayores con
sobrepeso o que padecen obesidad aunque, según ha asegurado Abad, los jóvenes
tampoco están exentos de padecer este tipo de lesiones.
Por ello, este experto ha destacado la necesidad de que
aquellos que no están acostumbrados a realizar actividad física acudan a su
médico de atención primaria para que le realice una toma de presión arterial,
una analítica generalizada y, en el caso de que el facultativo lo crea
necesario, un electro.
Asimismo, ha subrayado la importancia de que el programa se
vaya realizando de manera paulatina, con una frecuencia cardiaca máxima del 40
al 60%, y ha aconsejado el uso de un calzado adecuado y ropa cómoda.
lunes, 14 de julio de 2014
Obesidad
OBESIDAD
ANTIDOTO…
EL EJERCICIO, LA
SANA ALIMENTACION , EL DESCANSO
EL CUERPO SE
CONSTRUYE EN LA NIÑEZ
Sabemos que es la
niñez la etapa en la que los individuos se desarrollan, pero este concepto
pocas veces es entendido en toda su extensión, en todo su significado;
entendemos que es en esta etapa donde se realiza gran parte del crecimiento y
en la que se libran los retos que representan las enfermedades, sabemos que es
una etapa en la que el niño se incorpora a este mundo y en la que adquiere las
reglas básicas de sobre-vivencia y convivencia, donde se establece la base de
aprendizaje familiar, académico y social para su futuro desarrollo en sociedad
antes de llegar a la adolescencia, etapa que se visualiza como de transición,
de inestabilidad y de definición de personalidad.
Pero las etapas no
pueden ser, de hecho no son, tan superficiales o tan esquemáticas, las
implicaciones de cada una, de la niñez y la adolescencia, en el desarrollo del
individuo lo impactan en forma definitiva el resto de su vida, durante la
juventud, la edad adulta y la vejez. Y esas implicaciones comprenden mente y
cuerpo, la primera en cuanto a valores, principios, hábitos, conceptos básicos
de conocimiento del mundo que nos rodea y de nosotros mismos y de estabilidad
emocional; el segundo, el cuerpo, en cuanto a su capacidad física, su
funcionalidad, su desarrollo y su evolución saludable a lo largo de nuestras
vidas.
Esta dicotomía
mente cuerpo forma un todo que determina el tipo de individuos que seremos a lo
largo de la vida, y de alguna manera la falta de equilibrio en el desarrollo de
ambos implicara que el individuo se incline o apoye mas en una que en otra, sin
que ello deje de afectar nuestra integridad.
Inclinarnos por el
desarrollo de la mente, precepto muy común en nuestra sociedad, determina que
condenemos a nuestro cuerpo a una atrofia funcional, esto es al decaimiento de
sus aptitudes físicas, lo cual erróneamente es visto como un proceso normal de
envejecimiento.
La disfunción
física de nuestro cuerpo no tiene porque venir con la edad, pero peor aun, no
debe de anticiparse; cada día es más frecuente que la etapa de juventud física
se acorte, entendida como plenitud de aptitudes físicas; las necesidades que
impone la vida moderna y los hábitos que nos inducen al sedentarismo imponen
que los jóvenes se alejen de actividades físicas determinando que la
funcionalidad corporal se anule y que se incorporen factores de riesgo como la
mala alimentación y los vicios sociales, como fumar, beber café, alcohol entre
otros.
Por otro lado
decidir transitar por el esquema físico es visto como frívolo y en el mejor de
los casos como una alternativa de poca perspectiva social, ya que el deporte
profesional representa pocas expectativas de desarrollo.
Independientemente
de las ventajas que pueda representar uno u otro camino desde el punto de visto
del desarrollo profesional; es fundamental establecer la importancia de ambos
conceptos como parte del desarrollo pleno del individuo a lo largo de su vida.
Mente sana en
cuerpo sano es un ideal antiguo de vigencia actual, un individuo que desarrolla
su mente, sus conocimientos y razonamientos y los lleva a la práctica y que
además cuenta con un cuerpo sano y apto para soportar su actividad cotidiana.
Ya adultos, cuando
deseamos construir a través del ejercicio, un cuerpo armonioso y simétrico,
empezamos a experimentar sistemas y técnicas de entrenamiento que estimulen los
músculos en las proporciones y niveles de tono que deseamos; aprendemos además
durante este proceso que es necesaria una alimentación adecuada que nos permita
nutrir los músculos para que crezcan, se moldeen o bien se definan, en otras
palabras “construir músculo”.
Pero es
precisamente cuando somos adultos y deseamos mejorar nuestra salud y físico que
enfrentamos el problema de contar con un físico con poca aptitud física,
desbalance en las proporciones de sus músculos, composición poco saludable de
nuestro peso corporal, malos hábitos alimenticios y escaso gusto por el
ejercicio físico cotidiano.
Es así fácil
entender la importancia de que en la niñez se “construye el cuerpo”, siendo la
etapa del desarrollo físico, es lógico penar que si se da el estímulo adecuado
al cuerpo este reaccionara aprovechándolo no solo en el desarrollo natural sino
en un desarrollo que maximice la formación física.
“Construir el
cuerpo” se refiere a que la alimentación
debe de aportar los nutrientes necesarios para desarrollar una masa muscular
suficiente para respaldar la funcionalidad corporal; y por otro lado el
ejercicio necesario que de forma, volumen y tono a todos los músculos.
El sistema muscular
no solo reviste a los huesos sino que además da la alineación adecuada al
esqueleto por lo que debe tener músculos fuertes, también participa en los
movimientos corporales por lo que debe ser resistente, además de proteger o
servir de “empaque” de todo nuestros órganos y su funcionamiento.
Tener una masa
muscular que dé proporción y funcionalidad a nuestro cuerpo durante la edad
adulta es resultado de qué y cómo lo desarrollamos durante la niñez y
adolescencia.
MANTENER LA ACTIVIDAD FÍSICA
Pero además de
reconocer la importancia de dar el estímulo adecuado a nuestro cuerpo con
ejercicio y alimentación durante la niñez y adolescencia; es fundamental
mantener la actividad física a lo largo de nuestra vida.
Nuestro cuerpo esta
diseñado para ser funcional, no mantenerlo en actividad constante de cierto
nivel de intensidad lo atrofia y lo limita propiciando la aparición prematura
de enfermedades degenerativas y posibilitando lesiones por incapacidad física.
Aun y en la etapa
de desarrollo lo hayamos estimulado bien, nuestro cuerpo requiere mantener su
aptitud física por eso es fundamental que la actividad física sea una
constante, se mantenga como un hábito y se complemente con una adecuada nutrición
y descanso como base de un estado de salud permanente.
No podemos ver el
ejercicio como una actividad ocasional o recurrente dependiendo de nuestras
circunstancias, debemos entenderlo como una función básica de nuestro organismo
para mantenerse vital; así como comer y dormir, la actividad física es esencial
en nuestro desarrollo permanente.
MALOS HABITOS
ALIMENTICIOS
No mantener un
enfoque de desarrollo en la alimentación, actividad física y descanso nos puede
conducir a un estado de salud deficiente que se manifieste en baja aptitud
física o deficiencia orgánica.
Un estilo de vida
basado en hábitos de ejercicio y alimentación adecuados nos hace mas aptos a
enfrentar momentos, etapas o circunstancias que pudieran afectar nuestra salud;
como lesiones por accidentes en los que nos volvemos sedentarios por un tiempo
considerable o la imposibilidad de llevar una adecuada alimentación; así como
estar menos aptos para enfrentar y responder oportunamente a enfermedades o
accidentes.
Al igual que el
ejercicio es importante para propiciar un estado de salud general, mantener una
línea respecto a la alimentación que se base en la salud, a través de hábitos
alimentos que nutran nos permite contribuir a la salud integral. Esta línea de
alimentación debe iniciarse en la niñez y mantenerse a lo largo de la vida con
sus adaptaciones según la edad en la que nos encontremos ya que las necesidades
orgánicas y físicas de cada etapa varían por el desarrollo propio del individuo
y los niveles de actividad.
Por las actividades cotidianas, pero sobre
todo por malos hábitos adquiridos desde la infancia es común tener una
alimentación deficiente. Los malos hábitos se manifiestan de diferentes
maneras:
Balance
inadecuado en tipo de alimentos, por ejemplo predilección
por alimentos ricos en grasas, azucares y harinas; lo que con frecuencia hace
que perdamos el balance nutricional que requerimos.
Itinerario
alimenticio irregular con horarios o número de comidas al
día que expresa la falta de conciencia para llevar a cabo la actividad de
alimentarnos con la seriedad que nuestra salud requiere; es común comer hasta
llenarnos y no a satisfacernos.
Ingesta
entre comidas que generalmente comprende alimentos pobres
en nutrientes y por el contrario ricos en grasas, azucares y almidones y que
están representados por los llamados alimentos chatarra, comida rápida y
“antojitos callejeros”.
Degustación
correcta de alimentos lo cual con regularidad no sucede al
comer rápido, no masticar el tiempo suficiente o no utilizar cubiertos que
propicia que se coman mas porciones de
pan o tortillas; debemos dar su
tiempo a cada bocado y moderar el consumo de agua ingiriendo pequeños sorbos y
no “tragos”; debemos masticar y no “tragar” y debemos satisface nuestro apetito
no “llenar el estomago”.
Evitar los
alimentos chatarra que no nutren y que su composición no
es la nutritiva, que su función es la “llenarnos” y que aun su baja calidad los
coloca en un rango de degustación bajo; si hemos de “pecar” que sea con
postres, dulces y alimentos cuyos ingredientes sean de calidad. La “chatarra”
es sin duda la causa principal de obesidad y pocos resultados cuando se
entrena, es muy fácil perder la perspectiva de que son relevantes en nuestra
apariencia ya que generalmente no le damos valor de comida sino de alimento
mientras llega la hora de comer y sin embargo sus efectos sobre nuestro cuerpo
y organismo son relevantes.
Dietas
relámpago y temporales cuyo mayor defecto es su corta
permanencia y su deficiente balance nutricional, dando como resultado el efecto
“rebote” que no es otra cosa que perder los efectos dela dieta por regresar a
los malos hábitos.
La mejor forma de lograr una salud integral
a través de la alimentación es educándonos para comer y si lo podemos hacer con
los niños con seguridad les ahorraremos muchas frustraciones, complejos y
afectaciones a su salud.
INDUCCIÓN A LA SANA ALIMENTACIÓN
Como modificar
nuestros malos hábitos y adquirir una alimentación que nos mantenga vigorosos y en línea física sin que
ello represente sacrificio o renunciar a los placeres de comer.
Educando nuestra forma de comer. Modificar las
cantidades de ingesta ordenando nuestros horarios de alimentos y comiendo de
manera mesurada con tiempo, con cubiertos y cantidades moderadas. Esta etapa no
es sencilla y seguramente contará con un tiempo considerable para que nos
condicionemos a medir nuestra forma de comer.
El contar con un ritmo de vida activo que
incluya actividades diversas y un programa de ejercicio ayudan mucho en este
proceso inicial.; mantenernos ocupados y definir los objetivos de cada
actividad sin tener tiempos muertos durante la realización de cada uno de
ellos, estableciendo una agenda diaria facilita ordenar nuestros horarios de
alimentos y la concentración en la forma en que comemos.
Eliminar la chatarra. Todos tenemos gustos y
preferencias por algunos y varios alimentos chatarra, que sabemos que no nos
nutren pero nos gustan y eso es suficiente para ingerirlos; un paso importante es empezar a eliminarlos
sobre todo entre-comidas momentos en los que acostumbramos comerlos. Nos
sorprenderá darnos cuenta como influyen los alimentos chatarra en la pérdida de
la línea física.
Modificar la calidad de alimentos. De nuestras
comidas programadas debemos de evitar los alimentos guisados y sustituirlos por
los alimentos asados y cocidos, disminuir la raciones de pan y moderar la
tortilla, enriquecer las raciones de frutas y vegetales, además por supuesto de
evitar las bebidas dulces como refrescos y sustituirlas por agua natural o de
frutas en su caso.
Modificar la cantidad de alimentos. Otro paso
importante es empezar a moderar las cantidades que representan cada alimento,
estableciendo prioridad a la primera comida que va ha representar la energía de
que utilizaremos a lo largo del día, moderar la comida como un ingesta que nos
mantenga activos y no que nos deprima físicamente por el esfuerzo que
representa para nuestro organismo digerir la comida de mediodía, y la cena debe
ser solo lo suficiente para que nuestro sistema digestivo se mantenga activo,
evitando alimentos pesados.
Supervisión
profesional. Una ves adentrados en el proceso anterior
será muy recomendable la asistencia, orientación y supervisión de un
profesional de la nutrición que nos enseñe como mantener nuestro peso y aspecto
físico según la etapa en la que nos encontremos; su evaluación periódica es
fundamental para mantener un alimentación sana y esta es la base de una buena
salud física y como ya vimos también mental.
OBESIDAD
La obesidad como
distintivo físico ha pasado a convertirse en una enfermedad de interes publico
a nivel mundial.
Los altos indices
de población que presentan esta caracteristica corporal son de preocupar, mas
aun al manifestarse como una causa directa de decesos, ya que es depositaria de
muchas de las causas de males cardiacos.
LA OBESIDAD UN FACTOR DE RIESGO
Sin embargo, este
factor de riesgo no solo impacta a nivel organico, son muchos los estudios que
muestran su impacto directo en la salud mental de los individuos que la
padecen: baja autoestima, depresión, irritabilidad y estrés son alteraciones
que devienen en un bajo rendimiento escolar, profesional y aun social al
dificultar la insersion y libre desenvolvimiento de la persona que la padece en
un grupo social.
PANORAMA DESFAVORABLE
La situación de una
persona obesa se agudiza si consideramos el impacto de la mercadotecnia al
estereotipar la imagen física ideal como un cuerpo delgado, tonificado y
simétrico, representan las características del modelo ideal, sea hombre o
mujer, sea joven o adulto e independientemente de su profesión.
Este panorama del
cuerpo ideal se contrapone a los malos habitos alimenticios, pesimos diriamos,
que se integran por una dieta “chatarra” y de alimentos guisados y fritos ricos
en grasas muy característicos de la cocina mexicana, y por una escasa, tambien
diriamos nula, cultura del ejercicio basada en la salud física y mental.
La cultura física
tiene en nuestro pais expresiones escasas, circunstanciales y de poco sustento
para causar el efecto deseado en los individuos en cuanto a una sana nutricion
en el caso de los alimentos y un estado saludable fisico en cuanto al ejercicio
se refiere.
MALOS HABITOS
Frecuentemente la
obesidad es resultado de malos habitos alimenticios que en su mayoria son
heredados de un medio familiar y social que hace mas énfasis en la alimentación
de degustación y no en la nutricion de satisfacción.
Esta forma de
elaborar los alimentos se a diversificado aun mas con los alimentos de comida
rapida que basan su elaboración en sabores adictivos y artificiales pero
acompañados y reforzados por una estrategia de mercadotecnia que induce a su
consumo a sectores de población especifico generalmente los mas vulnerables
como son los niños, los jóvenes y la poblacion adulta de escasos recursos.
LA BUENA ALIMENTACIÓN LA MAS BARATA
La alimentación
nutricional, mas facil de preparar por su poca sofisticacion, de sabores
naturales y de alto nivel nutricional, mas economica por consiguiente, es la
menos requerida por la mayoria de la población, y es vista generalmente como
alimentación propia para recuperarse de un periodo de enfermedad, como parte de
la disciplina de un atleta, artista o modelo o por razones de obesidad
mortuoria.
No es comun pensar
que este tipo de alimentación puede ser una alternativa con una gama inmensa de
posibilidades en formas y sabores y es por ello que se caracteriza solo en
sectores de población con niveles culturales y habitos alimenticios que
consideran un estilo de vida sano, en el que la salud fisica se nutre de
alimento y ejercicio.
COMO PREVENIR LA TENDENCIA A LA OBESIDAD
Crear desde
temprana edad los habitos de alimentación y de ejercicio con toda seguridad
nulifican la posibilidad de padecer obesidad en etapas subsecuentes de la vida,
mas aun al mantener este estilo de vida “sano” durante toda la vida.
No obstante es
importante entender que la comida sana cambia de etapa a etapa del individuo
por necesidades especificas de desarrollo, de crecimiento, de actividad o
inactividad inclusive.
El conocimiento de
ello no solo nos conduce a la comprensión de que la importancia de establecer
buenos habitos durante la niñez deben de acompañarse del conocimiento de los
mismos posibilitando que sea el individuo en cada etapa de su vida el que se
adapte a las nuevas formas de nutricion que su organismo requiere.
COMO COMBATIR LA OBESIDAD
El caso mayoritario
es el de individuos con problemas de obesidad, pero como combatirla cuando ya
esta presente.
Vamos a hablar de
un metodo inductivo de modificación progresiva de habitos y por tanto de estilo
de vida. El metodo se basa en el ejercicio como actividad central a partir de
la cual el individuo hara “girar” su vida para lograr modificar los malos
habitos alimenticios que lo han conducido hasta el estado en que se encuentra.
A diferencia de los
metodos basados en las dietas para bajar de peso, este metodo basado en un
programa permanente de ejercicio permite el fortalecimiento fisico y mental del
individuo, terapia ocupacional por un lado, y por otro fortalece la autoestima
al formar un carácter tenaz, voluntarioso y decidido.
CREANDO CONSCIENCIA
El metodo permite
la alimentación sana sin cambios sustanciales que por lo general representan
retos estresantes e inalcanzables. La persona empieza por adquirir el habito de
la actividad física cotidiana, conociendo su cuerpo y aprendiendo a apreciarlo,
lo que a continuación se traduce en el convencimiento de buscar mejores formas
de conservar la salud, mantener la vitalidad y mejorar la apariencia, no solo
con el ejercicio sino complementándolo con una sana alimentación.
“Crear conciencia”
podemos definir que es la premisa en la que se basa este metodo, conciencia
sobre nuestra salud, nuestra aptitud física, nuestra autoestima y la forma en
que nos insertamos en la sociedad, la manera en la que nos ven y en la que
deseamos ser vistos y la manera en que nos visualizamos.
UN ESTILO DE VIDA SANO
La vinculacion de
ejercicio permanente, sana alimentación, salud física y mental, fortaleza
corporal y apariencia grata, entre otras cosas, propicia que la persona se
involucre con un estilo de vida sano, en el que permanentemente estara presente
el riesgo de preferir habitos que lesionen cada uno de todos los aspectos
arriba señalados.
El metodo propone
una progresión que considera un plazo medio para adquirir de manera definitiva
los habitos sanos y a la vez para mejorar sustancialmente la calidad física,
organica y mental del cuerpo.
La base es simple,
el solo hecho de realizar un programa permanente de ejercicios aporta
beneficios sustanciales a la aptitud física, fortaleciendo nuestros musculos,
mejorando los procesos organicos internos, reduciendo los niveles de estrés,
acelerando nuestro metabolismo y por tanto haciendonos mas proclives a la
actividad constante; todo ello, ademas del tiempo que canalizamos, lo cual
funciona como terapia ocupacional, nos involucra gradualmente en la percepción
de nuestro propio cuerpo, su estado fisico y organico y sus posibilidades de
mejorar.
De esta manera
necesariamente empezamos a valorar lo que hacemos por nuestro cuerpo, lo que le
damos de comer y la manera en la que lo cuidamos.
OBESIDAD
ANTIDOTO…
EL EJERCICIO, LA
SANA ALIMENTACION , EL DESCANSO
EL CUERPO SE
CONSTRUYE EN LA NIÑEZ
Sabemos que es la
niñez la etapa en la que los individuos se desarrollan, pero este concepto
pocas veces es entendido en toda su extensión, en todo su significado;
entendemos que es en esta etapa donde se realiza gran parte del crecimiento y
en la que se libran los retos que representan las enfermedades, sabemos que es
una etapa en la que el niño se incorpora a este mundo y en la que adquiere las
reglas básicas de sobre-vivencia y convivencia, donde se establece la base de
aprendizaje familiar, académico y social para su futuro desarrollo en sociedad
antes de llegar a la adolescencia, etapa que se visualiza como de transición,
de inestabilidad y de definición de personalidad.
Pero las etapas no
pueden ser, de hecho no son, tan superficiales o tan esquemáticas, las
implicaciones de cada una, de la niñez y la adolescencia, en el desarrollo del
individuo lo impactan en forma definitiva el resto de su vida, durante la
juventud, la edad adulta y la vejez. Y esas implicaciones comprenden mente y
cuerpo, la primera en cuanto a valores, principios, hábitos, conceptos básicos
de conocimiento del mundo que nos rodea y de nosotros mismos y de estabilidad
emocional; el segundo, el cuerpo, en cuanto a su capacidad física, su
funcionalidad, su desarrollo y su evolución saludable a lo largo de nuestras
vidas.
Esta dicotomía
mente cuerpo forma un todo que determina el tipo de individuos que seremos a lo
largo de la vida, y de alguna manera la falta de equilibrio en el desarrollo de
ambos implicara que el individuo se incline o apoye mas en una que en otra, sin
que ello deje de afectar nuestra integridad.
Inclinarnos por el
desarrollo de la mente, precepto muy común en nuestra sociedad, determina que
condenemos a nuestro cuerpo a una atrofia funcional, esto es al decaimiento de
sus aptitudes físicas, lo cual erróneamente es visto como un proceso normal de
envejecimiento.
La disfunción
física de nuestro cuerpo no tiene porque venir con la edad, pero peor aun, no
debe de anticiparse; cada día es más frecuente que la etapa de juventud física
se acorte, entendida como plenitud de aptitudes físicas; las necesidades que
impone la vida moderna y los hábitos que nos inducen al sedentarismo imponen
que los jóvenes se alejen de actividades físicas determinando que la
funcionalidad corporal se anule y que se incorporen factores de riesgo como la
mala alimentación y los vicios sociales, como fumar, beber café, alcohol entre
otros.
Por otro lado
decidir transitar por el esquema físico es visto como frívolo y en el mejor de
los casos como una alternativa de poca perspectiva social, ya que el deporte
profesional representa pocas expectativas de desarrollo.
Independientemente
de las ventajas que pueda representar uno u otro camino desde el punto de visto
del desarrollo profesional; es fundamental establecer la importancia de ambos
conceptos como parte del desarrollo pleno del individuo a lo largo de su vida.
Mente sana en
cuerpo sano es un ideal antiguo de vigencia actual, un individuo que desarrolla
su mente, sus conocimientos y razonamientos y los lleva a la práctica y que
además cuenta con un cuerpo sano y apto para soportar su actividad cotidiana.
Ya adultos, cuando
deseamos construir a través del ejercicio, un cuerpo armonioso y simétrico,
empezamos a experimentar sistemas y técnicas de entrenamiento que estimulen los
músculos en las proporciones y niveles de tono que deseamos; aprendemos además
durante este proceso que es necesaria una alimentación adecuada que nos permita
nutrir los músculos para que crezcan, se moldeen o bien se definan, en otras
palabras “construir músculo”.
Pero es
precisamente cuando somos adultos y deseamos mejorar nuestra salud y físico que
enfrentamos el problema de contar con un físico con poca aptitud física,
desbalance en las proporciones de sus músculos, composición poco saludable de
nuestro peso corporal, malos hábitos alimenticios y escaso gusto por el
ejercicio físico cotidiano.
Es así fácil
entender la importancia de que en la niñez se “construye el cuerpo”, siendo la
etapa del desarrollo físico, es lógico penar que si se da el estímulo adecuado
al cuerpo este reaccionara aprovechándolo no solo en el desarrollo natural sino
en un desarrollo que maximice la formación física.
“Construir el
cuerpo” se refiere a que la alimentación
debe de aportar los nutrientes necesarios para desarrollar una masa muscular
suficiente para respaldar la funcionalidad corporal; y por otro lado el
ejercicio necesario que de forma, volumen y tono a todos los músculos.
El sistema muscular
no solo reviste a los huesos sino que además da la alineación adecuada al
esqueleto por lo que debe tener músculos fuertes, también participa en los
movimientos corporales por lo que debe ser resistente, además de proteger o
servir de “empaque” de todo nuestros órganos y su funcionamiento.
Tener una masa
muscular que dé proporción y funcionalidad a nuestro cuerpo durante la edad
adulta es resultado de qué y cómo lo desarrollamos durante la niñez y
adolescencia.
MANTENER LA ACTIVIDAD FÍSICA
Pero además de
reconocer la importancia de dar el estímulo adecuado a nuestro cuerpo con
ejercicio y alimentación durante la niñez y adolescencia; es fundamental
mantener la actividad física a lo largo de nuestra vida.
Nuestro cuerpo esta
diseñado para ser funcional, no mantenerlo en actividad constante de cierto
nivel de intensidad lo atrofia y lo limita propiciando la aparición prematura
de enfermedades degenerativas y posibilitando lesiones por incapacidad física.
Aun y en la etapa
de desarrollo lo hayamos estimulado bien, nuestro cuerpo requiere mantener su
aptitud física por eso es fundamental que la actividad física sea una
constante, se mantenga como un hábito y se complemente con una adecuada nutrición
y descanso como base de un estado de salud permanente.
No podemos ver el
ejercicio como una actividad ocasional o recurrente dependiendo de nuestras
circunstancias, debemos entenderlo como una función básica de nuestro organismo
para mantenerse vital; así como comer y dormir, la actividad física es esencial
en nuestro desarrollo permanente.
MALOS HABITOS
ALIMENTICIOS
No mantener un
enfoque de desarrollo en la alimentación, actividad física y descanso nos puede
conducir a un estado de salud deficiente que se manifieste en baja aptitud
física o deficiencia orgánica.
Un estilo de vida
basado en hábitos de ejercicio y alimentación adecuados nos hace mas aptos a
enfrentar momentos, etapas o circunstancias que pudieran afectar nuestra salud;
como lesiones por accidentes en los que nos volvemos sedentarios por un tiempo
considerable o la imposibilidad de llevar una adecuada alimentación; así como
estar menos aptos para enfrentar y responder oportunamente a enfermedades o
accidentes.
Al igual que el
ejercicio es importante para propiciar un estado de salud general, mantener una
línea respecto a la alimentación que se base en la salud, a través de hábitos
alimentos que nutran nos permite contribuir a la salud integral. Esta línea de
alimentación debe iniciarse en la niñez y mantenerse a lo largo de la vida con
sus adaptaciones según la edad en la que nos encontremos ya que las necesidades
orgánicas y físicas de cada etapa varían por el desarrollo propio del individuo
y los niveles de actividad.
Por las actividades cotidianas, pero sobre
todo por malos hábitos adquiridos desde la infancia es común tener una
alimentación deficiente. Los malos hábitos se manifiestan de diferentes
maneras:
Balance
inadecuado en tipo de alimentos, por ejemplo predilección
por alimentos ricos en grasas, azucares y harinas; lo que con frecuencia hace
que perdamos el balance nutricional que requerimos.
Itinerario
alimenticio irregular con horarios o número de comidas al
día que expresa la falta de conciencia para llevar a cabo la actividad de
alimentarnos con la seriedad que nuestra salud requiere; es común comer hasta
llenarnos y no a satisfacernos.
Ingesta
entre comidas que generalmente comprende alimentos pobres
en nutrientes y por el contrario ricos en grasas, azucares y almidones y que
están representados por los llamados alimentos chatarra, comida rápida y
“antojitos callejeros”.
Degustación
correcta de alimentos lo cual con regularidad no sucede al
comer rápido, no masticar el tiempo suficiente o no utilizar cubiertos que
propicia que se coman mas porciones de
pan o tortillas; debemos dar su
tiempo a cada bocado y moderar el consumo de agua ingiriendo pequeños sorbos y
no “tragos”; debemos masticar y no “tragar” y debemos satisface nuestro apetito
no “llenar el estomago”.
Evitar los
alimentos chatarra que no nutren y que su composición no
es la nutritiva, que su función es la “llenarnos” y que aun su baja calidad los
coloca en un rango de degustación bajo; si hemos de “pecar” que sea con
postres, dulces y alimentos cuyos ingredientes sean de calidad. La “chatarra”
es sin duda la causa principal de obesidad y pocos resultados cuando se
entrena, es muy fácil perder la perspectiva de que son relevantes en nuestra
apariencia ya que generalmente no le damos valor de comida sino de alimento
mientras llega la hora de comer y sin embargo sus efectos sobre nuestro cuerpo
y organismo son relevantes.
Dietas
relámpago y temporales cuyo mayor defecto es su corta
permanencia y su deficiente balance nutricional, dando como resultado el efecto
“rebote” que no es otra cosa que perder los efectos dela dieta por regresar a
los malos hábitos.
La mejor forma de lograr una salud integral
a través de la alimentación es educándonos para comer y si lo podemos hacer con
los niños con seguridad les ahorraremos muchas frustraciones, complejos y
afectaciones a su salud.
INDUCCIÓN A LA SANA ALIMENTACIÓN
Como modificar
nuestros malos hábitos y adquirir una alimentación que nos mantenga vigorosos y en línea física sin que
ello represente sacrificio o renunciar a los placeres de comer.
Educando nuestra forma de comer. Modificar las
cantidades de ingesta ordenando nuestros horarios de alimentos y comiendo de
manera mesurada con tiempo, con cubiertos y cantidades moderadas. Esta etapa no
es sencilla y seguramente contará con un tiempo considerable para que nos
condicionemos a medir nuestra forma de comer.
El contar con un ritmo de vida activo que
incluya actividades diversas y un programa de ejercicio ayudan mucho en este
proceso inicial.; mantenernos ocupados y definir los objetivos de cada
actividad sin tener tiempos muertos durante la realización de cada uno de
ellos, estableciendo una agenda diaria facilita ordenar nuestros horarios de
alimentos y la concentración en la forma en que comemos.
Eliminar la chatarra. Todos tenemos gustos y
preferencias por algunos y varios alimentos chatarra, que sabemos que no nos
nutren pero nos gustan y eso es suficiente para ingerirlos; un paso importante es empezar a eliminarlos
sobre todo entre-comidas momentos en los que acostumbramos comerlos. Nos
sorprenderá darnos cuenta como influyen los alimentos chatarra en la pérdida de
la línea física.
Modificar la calidad de alimentos. De nuestras
comidas programadas debemos de evitar los alimentos guisados y sustituirlos por
los alimentos asados y cocidos, disminuir la raciones de pan y moderar la
tortilla, enriquecer las raciones de frutas y vegetales, además por supuesto de
evitar las bebidas dulces como refrescos y sustituirlas por agua natural o de
frutas en su caso.
Modificar la cantidad de alimentos. Otro paso
importante es empezar a moderar las cantidades que representan cada alimento,
estableciendo prioridad a la primera comida que va ha representar la energía de
que utilizaremos a lo largo del día, moderar la comida como un ingesta que nos
mantenga activos y no que nos deprima físicamente por el esfuerzo que
representa para nuestro organismo digerir la comida de mediodía, y la cena debe
ser solo lo suficiente para que nuestro sistema digestivo se mantenga activo,
evitando alimentos pesados.
Supervisión
profesional. Una ves adentrados en el proceso anterior
será muy recomendable la asistencia, orientación y supervisión de un
profesional de la nutrición que nos enseñe como mantener nuestro peso y aspecto
físico según la etapa en la que nos encontremos; su evaluación periódica es
fundamental para mantener un alimentación sana y esta es la base de una buena
salud física y como ya vimos también mental.
OBESIDAD
La obesidad como
distintivo físico ha pasado a convertirse en una enfermedad de interes publico
a nivel mundial.
Los altos indices
de población que presentan esta caracteristica corporal son de preocupar, mas
aun al manifestarse como una causa directa de decesos, ya que es depositaria de
muchas de las causas de males cardiacos.
LA OBESIDAD UN FACTOR DE RIESGO
Sin embargo, este
factor de riesgo no solo impacta a nivel organico, son muchos los estudios que
muestran su impacto directo en la salud mental de los individuos que la
padecen: baja autoestima, depresión, irritabilidad y estrés son alteraciones
que devienen en un bajo rendimiento escolar, profesional y aun social al
dificultar la insersion y libre desenvolvimiento de la persona que la padece en
un grupo social.
PANORAMA DESFAVORABLE
La situación de una
persona obesa se agudiza si consideramos el impacto de la mercadotecnia al
estereotipar la imagen física ideal como un cuerpo delgado, tonificado y
simétrico, representan las características del modelo ideal, sea hombre o
mujer, sea joven o adulto e independientemente de su profesión.
Este panorama del
cuerpo ideal se contrapone a los malos habitos alimenticios, pesimos diriamos,
que se integran por una dieta “chatarra” y de alimentos guisados y fritos ricos
en grasas muy característicos de la cocina mexicana, y por una escasa, tambien
diriamos nula, cultura del ejercicio basada en la salud física y mental.
La cultura física
tiene en nuestro pais expresiones escasas, circunstanciales y de poco sustento
para causar el efecto deseado en los individuos en cuanto a una sana nutricion
en el caso de los alimentos y un estado saludable fisico en cuanto al ejercicio
se refiere.
MALOS HABITOS
Frecuentemente la
obesidad es resultado de malos habitos alimenticios que en su mayoria son
heredados de un medio familiar y social que hace mas énfasis en la alimentación
de degustación y no en la nutricion de satisfacción.
Esta forma de
elaborar los alimentos se a diversificado aun mas con los alimentos de comida
rapida que basan su elaboración en sabores adictivos y artificiales pero
acompañados y reforzados por una estrategia de mercadotecnia que induce a su
consumo a sectores de población especifico generalmente los mas vulnerables
como son los niños, los jóvenes y la poblacion adulta de escasos recursos.
LA BUENA ALIMENTACIÓN LA MAS BARATA
La alimentación
nutricional, mas facil de preparar por su poca sofisticacion, de sabores
naturales y de alto nivel nutricional, mas economica por consiguiente, es la
menos requerida por la mayoria de la población, y es vista generalmente como
alimentación propia para recuperarse de un periodo de enfermedad, como parte de
la disciplina de un atleta, artista o modelo o por razones de obesidad
mortuoria.
No es comun pensar
que este tipo de alimentación puede ser una alternativa con una gama inmensa de
posibilidades en formas y sabores y es por ello que se caracteriza solo en
sectores de población con niveles culturales y habitos alimenticios que
consideran un estilo de vida sano, en el que la salud fisica se nutre de
alimento y ejercicio.
COMO PREVENIR LA TENDENCIA A LA OBESIDAD
Crear desde
temprana edad los habitos de alimentación y de ejercicio con toda seguridad
nulifican la posibilidad de padecer obesidad en etapas subsecuentes de la vida,
mas aun al mantener este estilo de vida “sano” durante toda la vida.
No obstante es
importante entender que la comida sana cambia de etapa a etapa del individuo
por necesidades especificas de desarrollo, de crecimiento, de actividad o
inactividad inclusive.
El conocimiento de
ello no solo nos conduce a la comprensión de que la importancia de establecer
buenos habitos durante la niñez deben de acompañarse del conocimiento de los
mismos posibilitando que sea el individuo en cada etapa de su vida el que se
adapte a las nuevas formas de nutricion que su organismo requiere.
COMO COMBATIR LA OBESIDAD
El caso mayoritario
es el de individuos con problemas de obesidad, pero como combatirla cuando ya
esta presente.
Vamos a hablar de
un metodo inductivo de modificación progresiva de habitos y por tanto de estilo
de vida. El metodo se basa en el ejercicio como actividad central a partir de
la cual el individuo hara “girar” su vida para lograr modificar los malos
habitos alimenticios que lo han conducido hasta el estado en que se encuentra.
A diferencia de los
metodos basados en las dietas para bajar de peso, este metodo basado en un
programa permanente de ejercicio permite el fortalecimiento fisico y mental del
individuo, terapia ocupacional por un lado, y por otro fortalece la autoestima
al formar un carácter tenaz, voluntarioso y decidido.
CREANDO CONSCIENCIA
El metodo permite
la alimentación sana sin cambios sustanciales que por lo general representan
retos estresantes e inalcanzables. La persona empieza por adquirir el habito de
la actividad física cotidiana, conociendo su cuerpo y aprendiendo a apreciarlo,
lo que a continuación se traduce en el convencimiento de buscar mejores formas
de conservar la salud, mantener la vitalidad y mejorar la apariencia, no solo
con el ejercicio sino complementándolo con una sana alimentación.
“Crear conciencia”
podemos definir que es la premisa en la que se basa este metodo, conciencia
sobre nuestra salud, nuestra aptitud física, nuestra autoestima y la forma en
que nos insertamos en la sociedad, la manera en la que nos ven y en la que
deseamos ser vistos y la manera en que nos visualizamos.
UN ESTILO DE VIDA SANO
La vinculacion de
ejercicio permanente, sana alimentación, salud física y mental, fortaleza
corporal y apariencia grata, entre otras cosas, propicia que la persona se
involucre con un estilo de vida sano, en el que permanentemente estara presente
el riesgo de preferir habitos que lesionen cada uno de todos los aspectos
arriba señalados.
El metodo propone
una progresión que considera un plazo medio para adquirir de manera definitiva
los habitos sanos y a la vez para mejorar sustancialmente la calidad física,
organica y mental del cuerpo.
La base es simple,
el solo hecho de realizar un programa permanente de ejercicios aporta
beneficios sustanciales a la aptitud física, fortaleciendo nuestros musculos,
mejorando los procesos organicos internos, reduciendo los niveles de estrés,
acelerando nuestro metabolismo y por tanto haciendonos mas proclives a la
actividad constante; todo ello, ademas del tiempo que canalizamos, lo cual
funciona como terapia ocupacional, nos involucra gradualmente en la percepción
de nuestro propio cuerpo, su estado fisico y organico y sus posibilidades de
mejorar.
De esta manera
necesariamente empezamos a valorar lo que hacemos por nuestro cuerpo, lo que le
damos de comer y la manera en la que lo cuidamos.
lunes, 7 de julio de 2014
Evitando Lesiones
EVITANDO LESIONES
COMO ENTRENAR
Entrenar
tiene un significado mas amplio que solo hacer ejercicio
Debemos de entender que hacer ejercicio con fines
concretos de salud y estética requiere mas que nuestra solo disposición y
disciplina para asistir a un club o gimnasio a realizar actividad física.
El ejercicio debe estar
planeado y programado de acuerdo a nuestras aptitudes y necesidades, objetivos
y gustos; no podemos tener un desempeño adecuado cuando la forma en que hacemos
las rutinas de ejercicios no tiene una definición o secuencia y aun cuando no
están adaptadas a nuestras propias posibilidades.
Es cierto que podemos estandarizar el ejercicio en una
primera instancia, esto es, en el nivel de recreación y en el de
acondicionamiento físico, diseñando sistema de entrenamiento globales en los
que puedan considerarse a un tipo de personas con capacidades físicas
similares, esto permite que un numero heterogéneo de personas en cuanto a sexo,
edad, profesiones, etc. Puedan realizar ejercicio en forma grupal a través de
sesiones debidamente estructuradas para que todas ellas desempeñen ejercicio
seguro y efectivo.
EJERCICIO PRIMERO SEGURO LUEGO EFECTIVO
Realizar el ejercicio de manera segura implica reducir
al mínimo la posibilidad de que se presente una lesión durante el entrenamiento
o como consecuencia del mismo.
Una lesíón puede ser producto de la mala técnica para
ejecutar los ejercicios o producto de un mal plan de entrenamiento que propicie
el “síndrome de sobreuso” que implica el “uso” recurrente de una parte de
nuestro cuerpo que se mantiene permanentemente estresada sin recuperación o descanso, o el someter
nuestro cuerpo a un esfuerzo mayor al que nuestra aptitud física pudiera
adaptarse.
Es común que los entrenadores pretendan que un buen
entrenamiento es aquel que hace que la persona “sude”, se canse o se estréce
muscularmente, poniendo incluso en riesgo la salud. Es frecuente por ejemplo,
las personas que sufren de estrés o lesión crónica en las rodillas y no
importando ello reiteradamente continúan realizando ejercicios que aun agudizan
esas lesiones.
LESIONES CRÓNICAS Y AGUDAS
Las lesiones pueden manifestarse como ligera molestia
cada vez que la parte afectada se ve involucrada en algún ejercicio o
movimiento especifico, pero también de forma constante al presentarse en alguna
zona que participa constantemente en la postura corporal como es el caso dela
espalda. En este caso estamos hablando de las lesiones crónicas, mismas que en
cualquier momento se pueden convertir en
agudas.
Las lesiones agudas suceden cuando imposibilitan el o
los órganos involucrados, sean tendones, huesos , músculos o ligamentos, las
lesiones agudas implican inmovilización pero su mal tratamiento y
rehabilitación puede provocar que se conviertan en lesiones crónicas, lo cual
es muy común por no dar el seguimiento y el tratamiento adecuado durante el
tiempo necesario, como las ocurridas en fracturas, en el nervio ciático, en
desgarres musculares y esguinces.
ENTRENANDO EN NUESTRO NIVEL
Es importante considerar que existen niveles en cuanto
a las aptitudes físicas de los practicantes, y para ello es fundamental el
diseño de sistemas de entrenamiento integrales que propicien un desarrollo
armonioso de las cualidades físicas de las personas. Entre mas desarrollo
físico atlético presenta la persona el sistema de entrenamiento se vuelve mas
especifico, mas desarrollado, de mayor intensidad y mas diversificado en
general.
En general podemos identificar cinco niveles globales
de practica del ejercicio:
El nivel recreativo, este nivel no se refiere, como
comúnmente se piensa que es cuando el ejercicio se practica de vez en cuando,
esta practica ocasional del ejercicio en personas sedentaria representa mas
riesgos a la salud que los supuestos aportes que su practica pudiera dar a la
salud, menos aun al deseo de mejorar el físico.
Nivel recreativo, es aquel en el que una
disciplina de ejercicio, diferente a la que comúnmente practicamos, es
realizada con la finalidad de cambiar de rutina, bajar nuestro nivel de
esfuerzo físico o simplemente de realizar lo que denominamos “descanso activo”,
este ultimo propio de las personas con muy buen nivel físico cuyo organismo
requiere del ejercicio para mantener su nivel de funcionalidad orgánica y
física, aunque en un nivel mucho menor al que cotidianamente realiza.
Nivel de mantenimiento, este nivel
representa el grueso de la población que realiza ejercicio en forma cotidiana;
es el nivel en el que las personas acondicionan su cuerpo y en el que lo
preparan para que este apto a enfrentar nuevos niveles de intensidad en el
trabajo físico.
Es en este nivel de practica del ejercicio en el que
el equilibrio en el desarrollo de las cualidades físicas fundamentales
(resistencia cardiovascular, fuerza muscular, resistencia muscular, flexibilidad
y elasticidad), adquiere su real
significado, ya que a través de una adecuada preparación (léase,
acondicionamiento), podremos en lo futuro lograr elevar nuestro desempeño
orgánico, mejorar nuestro rendimiento físico general y, por supuesto lograr
nuestras metas estéticas al estar preparados para realizar ejercicios cada vez
mas vigorosos que nos permitan lograr la simetría corporal que deseamos.
Nivel profesional, este nivel por su parte tiene
dos vertientes, el del practicante y el
del instructor o entrenador, sin embargo en ambos el dominio practico de los
ejercicio, la experiencia en la técnica de ejecución, el manejo de niveles de
dificultad y el “ataque especifico” (trabajo muscular aislado), son algunas
delas características que deben de manejar los “maestros” prácticos y teóricos.
Invariablemente, es en este nivel en el que se hace
condición imprescindible el conocimiento teórico (además del practico) del
porque de los ejercicios, el para que y el como. Es en este nivel donde se debe
de estar conciente de los beneficios del ejercicio como parte de un modo sano
de vivir, y de la responsabilidad que los instructores y entrenadores tienen
sobre la salud de los clientes y alumnos.
Nivel competitivo o de alto rendimiento, en el que
los niveles anteriores son fundamentales para lograr ascender en la escala de
aptitudes; es decir, que para desarrollar nuestras aptitudes físicas a un nivel
“elite” es necesario conocer el como y el estar preparado para enfrentar
niveles de exigencia física superiores.
En todos estos niveles, el ejercicio toma una
dimensión mas compleja y a la vez depurada, de su forma, sus objetivos, sus
alcances y posibilidades; y es cuando hablamos del entrenamiento especifico,
diseñado al nivel de aptitudes en que nos encontramos.
Así, el entrenamiento es
una planeación de ejercicios con fines específicos que se busca sean logrados
por quienes los realizan; es, en otras palabras, practicar ejercicio con reglas y principios
que deben de regir la actividad física de las personas que buscan mejorar su
nivel físico atlético, ya sea como una forma de mantener u obtener un estado de
salud general o bien por el deseo de mejorar su aspecto físico.
De esta manera, en
cualquiera de los niveles de entrenamiento antes mencionados, la manera en la
que los ejercicios son planeados y programados determinara el éxito en la
consecución de los objetivos de cada persona.
Ya sea en sesiones de
entrenamiento grupal, propias del nivel de mantenimiento o de entrenamiento
personalizado o individual (según sea el caso de entrenar bajo supervisión
profesional o por nuestra cuenta), la jornada debe de estar estructurada de
acuerdo a una secuencia de periodos con ciertas características básicas que las
hagan seguras y afectivas (nunca a la inversa).
ESTRUCTURA DE UNA SESION
DE ENTRENAMIENTO
La estructura de una
sesión de entrenamiento debe ser progresiva, es decir que el nivel de esfuerzo y vigor de entrenamiento
debe de ascender y descender en forma progresiva, sin cambios bruscos o
repentinos, salvo que se tratase de un nivel superior y de un entrenamiento de
intervalos.
Igualmente, la sesión debe ser gradual, estar planeada
de tal forma que los periodos cubran un periodo de tiempo determinado, en el
que cada etapa tenga asignado su tiempo de acuerdo a su objetivo; ello es
notorio en el caso de las sesiones grupales.
La continuidad es otro principio del entrenamiento; no
solo en la sesiones de entrenamiento aeróbico donde mantener la intensidad de
trabajo por lo menos durante un tiempo de 15 a 20 minutos nos permitirá obtener
resultados de mejoramiento de nuestra resistencia cardiovascular y de quema de
gras y mejoramiento de la composición de nuestra sangre, arterias, capacidad
pulmonar, etc., sino también en las sesiones de trabajo muscular en las que la
continuidad del entrenamiento se manifiesta al maximizar el rendimiento
muscular especifico, desminuir el relajamiento y volver mas eficiente en
general el tiempo destinado al entrenamiento por grupo muscular.
No siendo los únicos
principios que rigen el entrenamiento, si representan los básicos para poder
realizar una sesión segura y efectiva; evidentemente considerando las
características peculiares de cada periodo, que dependerá de los objetivos de
la sesión en general, ya que no es lo mismo trabajar aeróbicamente en donde las
extremidades inferiores y el sistema cardiovascular maximizan su trabajo, que
un entrenamiento muscular en el que los grupos musculares son los que se
“aplican” con mayor intensidad.
A continuación te presentamos una lista de características
básicas que debe considerar una sesión de entrenamiento profesional:
Calentamiento
Previo a la fase
vigorosa; el calentamiento debe ser estático integrado por estiramientos suaves
y movimientos articulares y musculares, y dinámico con movimientos de baja
intensidad que incrementen poco a poco la frecuencia cardiaca.
Fase
vigorosa
Ejercicio de
intensidad moderada o alta en la que se buscan objetivos específicos de
entrenamiento según la clase, ya sean cardiovasculares, de fuerza o resistencia
muscular.
Relajamiento
Fase de
estabilización física y orgánica en la que se reduce el estrés muscular por el
entrenamiento y el esfuerzo mental de concentración. Nivelando la frecuencia
cardiaca a un ritmo moderado.
Trabajo muscular
En cuanto a la fase vigorosa, si se trata de una
sesión de entrenamiento enfocada al
trabajo muscular de fortalecimiento y tono de contar con características de
trabajo como las siguientes:
§ Los
movimientos deben ser seguros evitando la complicación y sofisticación, y
reduciendo el uso de ejercicios compuestos que reduzcan el trabajo especifico.
§ Cada
ejercicio debe ser realizado con movimientos controlados, evitando rapidez que
descontrole el movimiento y que provoque
estrés las articulaciones .
§ De igual
forma los movimientos no deben ser descontrolados y aventados, lo cual es común
en las personas que inician por primera vez un programa de entrenamiento.
§ Se deben
evitar repeticiones excesivas que solo cansen y no sean un trabajo muscular
efectivo; a este respecto es común que muchos instructores provoquen lesiones o
cansancio innecesario a sus alumnos por llenar tiempo de entrenamiento.
§ Se debe
orientar al alumno a que detenga el trabajo en el momento que se agote o se
fatigue el músculo. Es común que los practicantes traten, por iniciativa propia
o por “presión del instructor”, terminar las series de cada sesión aun en
perjuicio de sus músculos, articulaciones y resultados; un ejercicio mal
realizado por completar las repeticiones de la serie puede trae como
consecuencia lesiones serias, crónicas o agudas.
§ En todo
momento se debe estimular al alumno no obligarlo. El método tradicional de
“humillación” a dado paso a las técnicas modernas de estimulación y motivación
que van desde la ejemplificación por parte del instructor, el entrenamiento
conjunto con este ultimo, hasta las estrategias de sicología deportiva.
§ Deben ser
ejercicios específicos respecto al músculo que se quiere trabajar y no
ejercicios indefinidos que utilicen otro músculo diferente, con lo cual además
de disminuir resultados estamos agotando otro grupo muscular que se trabajara
en otra jornada de entrenamiento.
§ Evitar
desalineación de la postura del cuerpo, para dar seguridad a los ejercicios y
que es además un elemento básico para aislar el trabajo del músculo y lograr el
“ataque especifico”.
Trabajo
cardiovascular
Por su parte si se trata de una sesión de entrenamiento
aeróbico (cardiovascular), la fase vigorosa debe de considerar los siguientes
aspectos:
- La actividad vigorosa de movimiento debe ser
continua sin que se detenga el practicante, por lo menos durante la fase
vigorosa y por un tiempo de 15 a 20 minutos y hasta 40, según su nivel
físico atlético.
- Los movimientos o pasos deben ser seguros de
realizar para todos, de tal forma que ello le permita continuar moviéndose
con vigor.
- Debe ser un trabajo progresivo, es decir que la
intensidad ascienda y descienda progresivamente.
- Debe ser gradual, esto es que el trabajo vigoroso
se distribuya durante 40 minutos
- Debe evitarse la complicación excesiva que impida
un seguimiento fluido por parte de los alumnos. Para ello debe de
utilizarse un método de enseñanza que facilite el entendimiento de los
ejercicios por parte de todos los alumnos. En este punto es muy común
observar instructores de coreografía en “piso” o “step” que se preocupan
mas por complicar su coreografía que porque sus alumnos los sigan,
terminando por hacer de su clase una exhibición de cómo se puede complicar
un patrón de movimiento.
- El método de enseñanza debe de ser utilizado para
que el alumno no se detenga y pueda aumentar la intensidad con ejercicios
de mas dificultad que si pueda ejecutar
Trabajo
de flexibilidad y elasticidad
- Deben ser movimientos seguros
- Los estiramientos deben de realizarse manteniendo
posturas y alineaciones seguras, que no causen estrés ni posible lesión.
- Los estiramientos deben ser relajados y
desarrollados según la etapa y propósito de la clase
- La dificultad de los ejercicios debe ser
progresiva
- Deben de evitarse posturas de riesgo para los
alumnos
- Cuidar que las secuencias de los ejercicios sean
fluidas y lógicas
- Cuidar adaptar los ejercicios a la mayoría de los
integrantes del grupo
Recomendaciones al Entrenador
- Mejora tu físico y se un ejemplo de lo que el
ejercicio que propones puede lograr
- No trates solo de cansar a los alumnos
- No impartas tu clase o entrenamiento en forma
desordenada y sin propósito específico
- No busques solo llenar un tiempo con actividad
física sin planeación
- No impartas tu clase solo para los alumnos
avanzados, o para tus amistades
- No bases tu clase solo en las relaciones
interpersonales, prepara y mejora tus clases
- Diversifica tu manejo de estilos a través de la
capacitación
- Define la estructura de tu clase y no improvises
- Conoce las características de los ejercicios y
movimientos, sus riesgos y alternativas
Principios
básicos que el practicante debe tener en cuenta
Ø El ejercicio
debe ser seguro y efectivo
Ø El grado de
dificultad utilizado durante la clase debe ser de acuerdo al nivel
físico-atlético y psicomotor del grupo
Ø Debe de haber
una supervisión y monitoreo continuo por parte del instructor
Ø Se debe
buscar la supervisión y estímulo de los alumnos
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