lunes, 14 de julio de 2014

Obesidad

OBESIDAD

ANTIDOTO… EL EJERCICIO, LA SANA ALIMENTACION, EL DESCANSO


EL CUERPO SE CONSTRUYE EN LA NIÑEZ

Sabemos que es la niñez la etapa en la que los individuos se desarrollan, pero este concepto pocas veces es entendido en toda su extensión, en todo su significado; entendemos que es en esta etapa donde se realiza gran parte del crecimiento y en la que se libran los retos que representan las enfermedades, sabemos que es una etapa en la que el niño se incorpora a este mundo y en la que adquiere las reglas básicas de sobre-vivencia y convivencia, donde se establece la base de aprendizaje familiar, académico y social para su futuro desarrollo en sociedad antes de llegar a la adolescencia, etapa que se visualiza como de transición, de inestabilidad y de definición de personalidad.

Pero las etapas no pueden ser, de hecho no son, tan superficiales o tan esquemáticas, las implicaciones de cada una, de la niñez y la adolescencia, en el desarrollo del individuo lo impactan en forma definitiva el resto de su vida, durante la juventud, la edad adulta y la vejez. Y esas implicaciones comprenden mente y cuerpo, la primera en cuanto a valores, principios, hábitos, conceptos básicos de conocimiento del mundo que nos rodea y de nosotros mismos y de estabilidad emocional; el segundo, el cuerpo, en cuanto a su capacidad física, su funcionalidad, su desarrollo y su evolución saludable a lo largo de nuestras vidas.

Esta dicotomía mente cuerpo forma un todo que determina el tipo de individuos que seremos a lo largo de la vida, y de alguna manera la falta de equilibrio en el desarrollo de ambos implicara que el individuo se incline o apoye mas en una que en otra, sin que ello deje de afectar nuestra integridad.

Inclinarnos por el desarrollo de la mente, precepto muy común en nuestra sociedad, determina que condenemos a nuestro cuerpo a una atrofia funcional, esto es al decaimiento de sus aptitudes físicas, lo cual erróneamente es visto como un proceso normal de envejecimiento.

La disfunción física de nuestro cuerpo no tiene porque venir con la edad, pero peor aun, no debe de anticiparse; cada día es más frecuente que la etapa de juventud física se acorte, entendida como plenitud de aptitudes físicas; las necesidades que impone la vida moderna y los hábitos que nos inducen al sedentarismo imponen que los jóvenes se alejen de actividades físicas determinando que la funcionalidad corporal se anule y que se incorporen factores de riesgo como la mala alimentación y los vicios sociales, como fumar, beber café, alcohol entre otros.

Por otro lado decidir transitar por el esquema físico es visto como frívolo y en el mejor de los casos como una alternativa de poca perspectiva social, ya que el deporte profesional representa pocas expectativas de desarrollo.

Independientemente de las ventajas que pueda representar uno u otro camino desde el punto de visto del desarrollo profesional; es fundamental establecer la importancia de ambos conceptos como parte del desarrollo pleno del individuo a lo largo de su vida.

Mente sana en cuerpo sano es un ideal antiguo de vigencia actual, un individuo que desarrolla su mente, sus conocimientos y razonamientos y los lleva a la práctica y que además cuenta con un cuerpo sano y apto para soportar su actividad cotidiana.

Ya adultos, cuando deseamos construir a través del ejercicio, un cuerpo armonioso y simétrico, empezamos a experimentar sistemas y técnicas de entrenamiento que estimulen los músculos en las proporciones y niveles de tono que deseamos; aprendemos además durante este proceso que es necesaria una alimentación adecuada que nos permita nutrir los músculos para que crezcan, se moldeen o bien se definan, en otras palabras “construir músculo”.

Pero es precisamente cuando somos adultos y deseamos mejorar nuestra salud y físico que enfrentamos el problema de contar con un físico con poca aptitud física, desbalance en las proporciones de sus músculos, composición poco saludable de nuestro peso corporal, malos hábitos alimenticios y escaso gusto por el ejercicio físico cotidiano.

Es así fácil entender la importancia de que en la niñez se “construye el cuerpo”, siendo la etapa del desarrollo físico, es lógico penar que si se da el estímulo adecuado al cuerpo este reaccionara aprovechándolo no solo en el desarrollo natural sino en un desarrollo que maximice la formación física.

“Construir el cuerpo”  se refiere a que la alimentación debe de aportar los nutrientes necesarios para desarrollar una masa muscular suficiente para respaldar la funcionalidad corporal; y por otro lado el ejercicio necesario que de forma, volumen y tono a todos los músculos.

El sistema muscular no solo reviste a los huesos sino que además da la alineación adecuada al esqueleto por lo que debe tener músculos fuertes, también participa en los movimientos corporales por lo que debe ser resistente, además de proteger o servir de “empaque” de todo nuestros órganos y su funcionamiento.

Tener una masa muscular que dé proporción y funcionalidad a nuestro cuerpo durante la edad adulta es resultado de qué y cómo lo desarrollamos durante la niñez y adolescencia.

MANTENER LA ACTIVIDAD FÍSICA

Pero además de reconocer la importancia de dar el estímulo adecuado a nuestro cuerpo con ejercicio y alimentación durante la niñez y adolescencia; es fundamental mantener la actividad física a lo largo de nuestra vida.

Nuestro cuerpo esta diseñado para ser funcional, no mantenerlo en actividad constante de cierto nivel de intensidad lo atrofia y lo limita propiciando la aparición prematura de enfermedades degenerativas y posibilitando lesiones por incapacidad física.

Aun y en la etapa de desarrollo lo hayamos estimulado bien, nuestro cuerpo requiere mantener su aptitud física por eso es fundamental que la actividad física sea una constante, se mantenga como un hábito y se complemente con una adecuada nutrición y descanso como base de un estado de salud permanente.

No podemos ver el ejercicio como una actividad ocasional o recurrente dependiendo de nuestras circunstancias, debemos entenderlo como una función básica de nuestro organismo para mantenerse vital; así como comer y dormir, la actividad física es esencial en nuestro desarrollo permanente.

MALOS HABITOS ALIMENTICIOS

No mantener un enfoque de desarrollo en la alimentación, actividad física y descanso nos puede conducir a un estado de salud deficiente que se manifieste en baja aptitud física o deficiencia orgánica.

Un estilo de vida basado en hábitos de ejercicio y alimentación adecuados nos hace mas aptos a enfrentar momentos, etapas o circunstancias que pudieran afectar nuestra salud; como lesiones por accidentes en los que nos volvemos sedentarios por un tiempo considerable o la imposibilidad de llevar una adecuada alimentación; así como estar menos aptos para enfrentar y responder oportunamente a enfermedades o accidentes.

Al igual que el ejercicio es importante para propiciar un estado de salud general, mantener una línea respecto a la alimentación que se base en la salud, a través de hábitos alimentos que nutran nos permite contribuir a la salud integral. Esta línea de alimentación debe iniciarse en la niñez y mantenerse a lo largo de la vida con sus adaptaciones según la edad en la que nos encontremos ya que las necesidades orgánicas y físicas de cada etapa varían por el desarrollo propio del individuo y los niveles de actividad.

Por las actividades cotidianas, pero sobre todo por malos hábitos adquiridos desde la infancia es común tener una alimentación deficiente. Los malos hábitos se manifiestan de diferentes maneras:

Balance inadecuado en tipo de alimentos, por ejemplo predilección por alimentos ricos en grasas, azucares y harinas; lo que con frecuencia hace que perdamos el balance nutricional que requerimos.

Itinerario alimenticio irregular con horarios o número de comidas al día que expresa la falta de conciencia para llevar a cabo la actividad de alimentarnos con la seriedad que nuestra salud requiere; es común comer hasta llenarnos y no a satisfacernos.

Ingesta entre comidas que generalmente comprende alimentos pobres en nutrientes y por el contrario ricos en grasas, azucares y almidones y que están representados por los llamados alimentos chatarra, comida rápida y “antojitos callejeros”.

Degustación correcta de alimentos lo cual con regularidad no sucede al comer rápido, no masticar el tiempo suficiente o no utilizar cubiertos que propicia que se coman mas porciones de  pan  o tortillas; debemos dar su tiempo a cada bocado y moderar el consumo de agua ingiriendo pequeños sorbos y no “tragos”; debemos masticar y no “tragar” y debemos satisface nuestro apetito no “llenar el estomago”.

Evitar los alimentos chatarra que no nutren y que su composición no es la nutritiva, que su función es la “llenarnos” y que aun su baja calidad los coloca en un rango de degustación bajo; si hemos de “pecar” que sea con postres, dulces y alimentos cuyos ingredientes sean de calidad. La “chatarra” es sin duda la causa principal de obesidad y pocos resultados cuando se entrena, es muy fácil perder la perspectiva de que son relevantes en nuestra apariencia ya que generalmente no le damos valor de comida sino de alimento mientras llega la hora de comer y sin embargo sus efectos sobre nuestro cuerpo y organismo son relevantes.

Dietas relámpago y temporales cuyo mayor defecto es su corta permanencia y su deficiente balance nutricional, dando como resultado el efecto “rebote” que no es otra cosa que perder los efectos dela dieta por regresar a los malos hábitos.

La mejor forma de lograr una salud integral a través de la alimentación es educándonos para comer y si lo podemos hacer con los niños con seguridad les ahorraremos muchas frustraciones, complejos y afectaciones a su salud.

INDUCCIÓN A  LA SANA ALIMENTACIÓN

Como modificar nuestros malos hábitos y adquirir una alimentación que nos  mantenga vigorosos y en línea física sin que ello represente sacrificio o renunciar a los placeres de comer.

Educando nuestra forma de comer. Modificar las cantidades de ingesta ordenando nuestros horarios de alimentos y comiendo de manera mesurada con tiempo, con cubiertos y cantidades moderadas. Esta etapa no es sencilla y seguramente contará con un tiempo considerable para que nos condicionemos a medir nuestra forma de comer.

El contar con un ritmo de vida activo que incluya actividades diversas y un programa de ejercicio ayudan mucho en este proceso inicial.; mantenernos ocupados y definir los objetivos de cada actividad sin tener tiempos muertos durante la realización de cada uno de ellos, estableciendo una agenda diaria facilita ordenar nuestros horarios de alimentos y la concentración en la forma en que comemos.

Eliminar la chatarra. Todos tenemos gustos y preferencias por algunos y varios alimentos chatarra, que sabemos que no nos nutren pero nos gustan y eso es suficiente para ingerirlos;  un paso importante es empezar a eliminarlos sobre todo entre-comidas momentos en los que acostumbramos comerlos. Nos sorprenderá darnos cuenta como influyen los alimentos chatarra en la pérdida de la línea física.

Modificar la calidad de alimentos. De nuestras comidas programadas debemos de evitar los alimentos guisados y sustituirlos por los alimentos asados y cocidos, disminuir la raciones de pan y moderar la tortilla, enriquecer las raciones de frutas y vegetales, además por supuesto de evitar las bebidas dulces como refrescos y sustituirlas por agua natural o de frutas en su caso.

Modificar la cantidad de alimentos. Otro paso importante es empezar a moderar las cantidades que representan cada alimento, estableciendo prioridad a la primera comida que va ha representar la energía de que utilizaremos a lo largo del día, moderar la comida como un ingesta que nos mantenga activos y no que nos deprima físicamente por el esfuerzo que representa para nuestro organismo digerir la comida de mediodía, y la cena debe ser solo lo suficiente para que nuestro sistema digestivo se mantenga activo, evitando alimentos pesados.

Supervisión profesional. Una ves adentrados en el proceso anterior será muy recomendable la asistencia, orientación y supervisión de un profesional de la nutrición que nos enseñe como mantener nuestro peso y aspecto físico según la etapa en la que nos encontremos; su evaluación periódica es fundamental para mantener un alimentación sana y esta es la base de una buena salud física y como ya vimos también mental.

OBESIDAD

La obesidad como distintivo físico ha pasado a convertirse en una enfermedad de interes publico a nivel mundial.

Los altos indices de población que presentan esta caracteristica corporal son de preocupar, mas aun al manifestarse como una causa directa de decesos, ya que es depositaria de muchas de las causas de males cardiacos.

LA OBESIDAD UN FACTOR DE RIESGO


Sin embargo, este factor de riesgo no solo impacta a nivel organico, son muchos los estudios que muestran su impacto directo en la salud mental de los individuos que la padecen: baja autoestima, depresión, irritabilidad y estrés son alteraciones que devienen en un bajo rendimiento escolar, profesional y aun social al dificultar la insersion y libre desenvolvimiento de la persona que la padece en un grupo social.

PANORAMA DESFAVORABLE


La situación de una persona obesa se agudiza si consideramos el impacto de la mercadotecnia al estereotipar la imagen física ideal como un cuerpo delgado, tonificado y simétrico, representan las características del modelo ideal, sea hombre o mujer, sea joven o adulto e independientemente de su profesión.

Este panorama del cuerpo ideal se contrapone a los malos habitos alimenticios, pesimos diriamos, que se integran por una dieta “chatarra” y de alimentos guisados y fritos ricos en grasas muy característicos de la cocina mexicana, y por una escasa, tambien diriamos nula, cultura del ejercicio basada en la salud física y mental.

La cultura física tiene en nuestro pais expresiones escasas, circunstanciales y de poco sustento para causar el efecto deseado en los individuos en cuanto a una sana nutricion en el caso de los alimentos y un estado saludable fisico en cuanto al ejercicio se refiere.

MALOS HABITOS


Frecuentemente la obesidad es resultado de malos habitos alimenticios que en su mayoria son heredados de un medio familiar y social que hace mas énfasis en la alimentación de degustación y no en la nutricion de satisfacción.

Esta forma de elaborar los alimentos se a diversificado aun mas con los alimentos de comida rapida que basan su elaboración en sabores adictivos y artificiales pero acompañados y reforzados por una estrategia de mercadotecnia que induce a su consumo a sectores de población especifico generalmente los mas vulnerables como son los niños, los jóvenes y la poblacion adulta de escasos recursos.

LA BUENA ALIMENTACIÓN LA MAS BARATA


La alimentación nutricional, mas facil de preparar por su poca sofisticacion, de sabores naturales y de alto nivel nutricional, mas economica por consiguiente, es la menos requerida por la mayoria de la población, y es vista generalmente como alimentación propia para recuperarse de un periodo de enfermedad, como parte de la disciplina de un atleta, artista o modelo o por razones de obesidad mortuoria.

No es comun pensar que este tipo de alimentación puede ser una alternativa con una gama inmensa de posibilidades en formas y sabores y es por ello que se caracteriza solo en sectores de población con niveles culturales y habitos alimenticios que consideran un estilo de vida sano, en el que la salud fisica se nutre de alimento y ejercicio.

COMO PREVENIR LA TENDENCIA A LA OBESIDAD


Crear desde temprana edad los habitos de alimentación y de ejercicio con toda seguridad nulifican la posibilidad de padecer obesidad en etapas subsecuentes de la vida, mas aun al mantener este estilo de vida “sano” durante toda la vida.

No obstante es importante entender que la comida sana cambia de etapa a etapa del individuo por necesidades especificas de desarrollo, de crecimiento, de actividad o inactividad inclusive.

El conocimiento de ello no solo nos conduce a la comprensión de que la importancia de establecer buenos habitos durante la niñez deben de acompañarse del conocimiento de los mismos posibilitando que sea el individuo en cada etapa de su vida el que se adapte a las nuevas formas de nutricion que su organismo requiere.

COMO COMBATIR LA OBESIDAD


El caso mayoritario es el de individuos con problemas de obesidad, pero como combatirla cuando ya esta presente.

Vamos a hablar de un metodo inductivo de modificación progresiva de habitos y por tanto de estilo de vida. El metodo se basa en el ejercicio como actividad central a partir de la cual el individuo hara “girar” su vida para lograr modificar los malos habitos alimenticios que lo han conducido hasta el estado en que se encuentra.

A diferencia de los metodos basados en las dietas para bajar de peso, este metodo basado en un programa permanente de ejercicio permite el fortalecimiento fisico y mental del individuo, terapia ocupacional por un lado, y por otro fortalece la autoestima al formar un carácter tenaz, voluntarioso y decidido.

CREANDO CONSCIENCIA


El metodo permite la alimentación sana sin cambios sustanciales que por lo general representan retos estresantes e inalcanzables. La persona empieza por adquirir el habito de la actividad física cotidiana, conociendo su cuerpo y aprendiendo a apreciarlo, lo que a continuación se traduce en el convencimiento de buscar mejores formas de conservar la salud, mantener la vitalidad y mejorar la apariencia, no solo con el ejercicio sino complementándolo con una sana alimentación.

“Crear conciencia” podemos definir que es la premisa en la que se basa este metodo, conciencia sobre nuestra salud, nuestra aptitud física, nuestra autoestima y la forma en que nos insertamos en la sociedad, la manera en la que nos ven y en la que deseamos ser vistos y la manera en que nos visualizamos.

UN ESTILO DE VIDA SANO


La vinculacion de ejercicio permanente, sana alimentación, salud física y mental, fortaleza corporal y apariencia grata, entre otras cosas, propicia que la persona se involucre con un estilo de vida sano, en el que permanentemente estara presente el riesgo de preferir habitos que lesionen cada uno de todos los aspectos arriba señalados.

El metodo propone una progresión que considera un plazo medio para adquirir de manera definitiva los habitos sanos y a la vez para mejorar sustancialmente la calidad física, organica y mental del cuerpo.

La base es simple, el solo hecho de realizar un programa permanente de ejercicios aporta beneficios sustanciales a la aptitud física, fortaleciendo nuestros musculos, mejorando los procesos organicos internos, reduciendo los niveles de estrés, acelerando nuestro metabolismo y por tanto haciendonos mas proclives a la actividad constante; todo ello, ademas del tiempo que canalizamos, lo cual funciona como terapia ocupacional, nos involucra gradualmente en la percepción de nuestro propio cuerpo, su estado fisico y organico y sus posibilidades de mejorar.

De esta manera necesariamente empezamos a valorar lo que hacemos por nuestro cuerpo, lo que le damos de comer y la manera en la que lo cuidamos.

 OBESIDAD

ANTIDOTO… EL EJERCICIO, LA SANA ALIMENTACION, EL DESCANSO


EL CUERPO SE CONSTRUYE EN LA NIÑEZ

Sabemos que es la niñez la etapa en la que los individuos se desarrollan, pero este concepto pocas veces es entendido en toda su extensión, en todo su significado; entendemos que es en esta etapa donde se realiza gran parte del crecimiento y en la que se libran los retos que representan las enfermedades, sabemos que es una etapa en la que el niño se incorpora a este mundo y en la que adquiere las reglas básicas de sobre-vivencia y convivencia, donde se establece la base de aprendizaje familiar, académico y social para su futuro desarrollo en sociedad antes de llegar a la adolescencia, etapa que se visualiza como de transición, de inestabilidad y de definición de personalidad.

Pero las etapas no pueden ser, de hecho no son, tan superficiales o tan esquemáticas, las implicaciones de cada una, de la niñez y la adolescencia, en el desarrollo del individuo lo impactan en forma definitiva el resto de su vida, durante la juventud, la edad adulta y la vejez. Y esas implicaciones comprenden mente y cuerpo, la primera en cuanto a valores, principios, hábitos, conceptos básicos de conocimiento del mundo que nos rodea y de nosotros mismos y de estabilidad emocional; el segundo, el cuerpo, en cuanto a su capacidad física, su funcionalidad, su desarrollo y su evolución saludable a lo largo de nuestras vidas.

Esta dicotomía mente cuerpo forma un todo que determina el tipo de individuos que seremos a lo largo de la vida, y de alguna manera la falta de equilibrio en el desarrollo de ambos implicara que el individuo se incline o apoye mas en una que en otra, sin que ello deje de afectar nuestra integridad.

Inclinarnos por el desarrollo de la mente, precepto muy común en nuestra sociedad, determina que condenemos a nuestro cuerpo a una atrofia funcional, esto es al decaimiento de sus aptitudes físicas, lo cual erróneamente es visto como un proceso normal de envejecimiento.

La disfunción física de nuestro cuerpo no tiene porque venir con la edad, pero peor aun, no debe de anticiparse; cada día es más frecuente que la etapa de juventud física se acorte, entendida como plenitud de aptitudes físicas; las necesidades que impone la vida moderna y los hábitos que nos inducen al sedentarismo imponen que los jóvenes se alejen de actividades físicas determinando que la funcionalidad corporal se anule y que se incorporen factores de riesgo como la mala alimentación y los vicios sociales, como fumar, beber café, alcohol entre otros.

Por otro lado decidir transitar por el esquema físico es visto como frívolo y en el mejor de los casos como una alternativa de poca perspectiva social, ya que el deporte profesional representa pocas expectativas de desarrollo.

Independientemente de las ventajas que pueda representar uno u otro camino desde el punto de visto del desarrollo profesional; es fundamental establecer la importancia de ambos conceptos como parte del desarrollo pleno del individuo a lo largo de su vida.

Mente sana en cuerpo sano es un ideal antiguo de vigencia actual, un individuo que desarrolla su mente, sus conocimientos y razonamientos y los lleva a la práctica y que además cuenta con un cuerpo sano y apto para soportar su actividad cotidiana.

Ya adultos, cuando deseamos construir a través del ejercicio, un cuerpo armonioso y simétrico, empezamos a experimentar sistemas y técnicas de entrenamiento que estimulen los músculos en las proporciones y niveles de tono que deseamos; aprendemos además durante este proceso que es necesaria una alimentación adecuada que nos permita nutrir los músculos para que crezcan, se moldeen o bien se definan, en otras palabras “construir músculo”.

Pero es precisamente cuando somos adultos y deseamos mejorar nuestra salud y físico que enfrentamos el problema de contar con un físico con poca aptitud física, desbalance en las proporciones de sus músculos, composición poco saludable de nuestro peso corporal, malos hábitos alimenticios y escaso gusto por el ejercicio físico cotidiano.

Es así fácil entender la importancia de que en la niñez se “construye el cuerpo”, siendo la etapa del desarrollo físico, es lógico penar que si se da el estímulo adecuado al cuerpo este reaccionara aprovechándolo no solo en el desarrollo natural sino en un desarrollo que maximice la formación física.

“Construir el cuerpo”  se refiere a que la alimentación debe de aportar los nutrientes necesarios para desarrollar una masa muscular suficiente para respaldar la funcionalidad corporal; y por otro lado el ejercicio necesario que de forma, volumen y tono a todos los músculos.

El sistema muscular no solo reviste a los huesos sino que además da la alineación adecuada al esqueleto por lo que debe tener músculos fuertes, también participa en los movimientos corporales por lo que debe ser resistente, además de proteger o servir de “empaque” de todo nuestros órganos y su funcionamiento.

Tener una masa muscular que dé proporción y funcionalidad a nuestro cuerpo durante la edad adulta es resultado de qué y cómo lo desarrollamos durante la niñez y adolescencia.

MANTENER LA ACTIVIDAD FÍSICA

Pero además de reconocer la importancia de dar el estímulo adecuado a nuestro cuerpo con ejercicio y alimentación durante la niñez y adolescencia; es fundamental mantener la actividad física a lo largo de nuestra vida.

Nuestro cuerpo esta diseñado para ser funcional, no mantenerlo en actividad constante de cierto nivel de intensidad lo atrofia y lo limita propiciando la aparición prematura de enfermedades degenerativas y posibilitando lesiones por incapacidad física.

Aun y en la etapa de desarrollo lo hayamos estimulado bien, nuestro cuerpo requiere mantener su aptitud física por eso es fundamental que la actividad física sea una constante, se mantenga como un hábito y se complemente con una adecuada nutrición y descanso como base de un estado de salud permanente.

No podemos ver el ejercicio como una actividad ocasional o recurrente dependiendo de nuestras circunstancias, debemos entenderlo como una función básica de nuestro organismo para mantenerse vital; así como comer y dormir, la actividad física es esencial en nuestro desarrollo permanente.

MALOS HABITOS ALIMENTICIOS

No mantener un enfoque de desarrollo en la alimentación, actividad física y descanso nos puede conducir a un estado de salud deficiente que se manifieste en baja aptitud física o deficiencia orgánica.

Un estilo de vida basado en hábitos de ejercicio y alimentación adecuados nos hace mas aptos a enfrentar momentos, etapas o circunstancias que pudieran afectar nuestra salud; como lesiones por accidentes en los que nos volvemos sedentarios por un tiempo considerable o la imposibilidad de llevar una adecuada alimentación; así como estar menos aptos para enfrentar y responder oportunamente a enfermedades o accidentes.

Al igual que el ejercicio es importante para propiciar un estado de salud general, mantener una línea respecto a la alimentación que se base en la salud, a través de hábitos alimentos que nutran nos permite contribuir a la salud integral. Esta línea de alimentación debe iniciarse en la niñez y mantenerse a lo largo de la vida con sus adaptaciones según la edad en la que nos encontremos ya que las necesidades orgánicas y físicas de cada etapa varían por el desarrollo propio del individuo y los niveles de actividad.

Por las actividades cotidianas, pero sobre todo por malos hábitos adquiridos desde la infancia es común tener una alimentación deficiente. Los malos hábitos se manifiestan de diferentes maneras:

Balance inadecuado en tipo de alimentos, por ejemplo predilección por alimentos ricos en grasas, azucares y harinas; lo que con frecuencia hace que perdamos el balance nutricional que requerimos.

Itinerario alimenticio irregular con horarios o número de comidas al día que expresa la falta de conciencia para llevar a cabo la actividad de alimentarnos con la seriedad que nuestra salud requiere; es común comer hasta llenarnos y no a satisfacernos.

Ingesta entre comidas que generalmente comprende alimentos pobres en nutrientes y por el contrario ricos en grasas, azucares y almidones y que están representados por los llamados alimentos chatarra, comida rápida y “antojitos callejeros”.

Degustación correcta de alimentos lo cual con regularidad no sucede al comer rápido, no masticar el tiempo suficiente o no utilizar cubiertos que propicia que se coman mas porciones de  pan  o tortillas; debemos dar su tiempo a cada bocado y moderar el consumo de agua ingiriendo pequeños sorbos y no “tragos”; debemos masticar y no “tragar” y debemos satisface nuestro apetito no “llenar el estomago”.

Evitar los alimentos chatarra que no nutren y que su composición no es la nutritiva, que su función es la “llenarnos” y que aun su baja calidad los coloca en un rango de degustación bajo; si hemos de “pecar” que sea con postres, dulces y alimentos cuyos ingredientes sean de calidad. La “chatarra” es sin duda la causa principal de obesidad y pocos resultados cuando se entrena, es muy fácil perder la perspectiva de que son relevantes en nuestra apariencia ya que generalmente no le damos valor de comida sino de alimento mientras llega la hora de comer y sin embargo sus efectos sobre nuestro cuerpo y organismo son relevantes.

Dietas relámpago y temporales cuyo mayor defecto es su corta permanencia y su deficiente balance nutricional, dando como resultado el efecto “rebote” que no es otra cosa que perder los efectos dela dieta por regresar a los malos hábitos.

La mejor forma de lograr una salud integral a través de la alimentación es educándonos para comer y si lo podemos hacer con los niños con seguridad les ahorraremos muchas frustraciones, complejos y afectaciones a su salud.

INDUCCIÓN A  LA SANA ALIMENTACIÓN

Como modificar nuestros malos hábitos y adquirir una alimentación que nos  mantenga vigorosos y en línea física sin que ello represente sacrificio o renunciar a los placeres de comer.

Educando nuestra forma de comer. Modificar las cantidades de ingesta ordenando nuestros horarios de alimentos y comiendo de manera mesurada con tiempo, con cubiertos y cantidades moderadas. Esta etapa no es sencilla y seguramente contará con un tiempo considerable para que nos condicionemos a medir nuestra forma de comer.

El contar con un ritmo de vida activo que incluya actividades diversas y un programa de ejercicio ayudan mucho en este proceso inicial.; mantenernos ocupados y definir los objetivos de cada actividad sin tener tiempos muertos durante la realización de cada uno de ellos, estableciendo una agenda diaria facilita ordenar nuestros horarios de alimentos y la concentración en la forma en que comemos.

Eliminar la chatarra. Todos tenemos gustos y preferencias por algunos y varios alimentos chatarra, que sabemos que no nos nutren pero nos gustan y eso es suficiente para ingerirlos;  un paso importante es empezar a eliminarlos sobre todo entre-comidas momentos en los que acostumbramos comerlos. Nos sorprenderá darnos cuenta como influyen los alimentos chatarra en la pérdida de la línea física.

Modificar la calidad de alimentos. De nuestras comidas programadas debemos de evitar los alimentos guisados y sustituirlos por los alimentos asados y cocidos, disminuir la raciones de pan y moderar la tortilla, enriquecer las raciones de frutas y vegetales, además por supuesto de evitar las bebidas dulces como refrescos y sustituirlas por agua natural o de frutas en su caso.

Modificar la cantidad de alimentos. Otro paso importante es empezar a moderar las cantidades que representan cada alimento, estableciendo prioridad a la primera comida que va ha representar la energía de que utilizaremos a lo largo del día, moderar la comida como un ingesta que nos mantenga activos y no que nos deprima físicamente por el esfuerzo que representa para nuestro organismo digerir la comida de mediodía, y la cena debe ser solo lo suficiente para que nuestro sistema digestivo se mantenga activo, evitando alimentos pesados.

Supervisión profesional. Una ves adentrados en el proceso anterior será muy recomendable la asistencia, orientación y supervisión de un profesional de la nutrición que nos enseñe como mantener nuestro peso y aspecto físico según la etapa en la que nos encontremos; su evaluación periódica es fundamental para mantener un alimentación sana y esta es la base de una buena salud física y como ya vimos también mental.

OBESIDAD

La obesidad como distintivo físico ha pasado a convertirse en una enfermedad de interes publico a nivel mundial.

Los altos indices de población que presentan esta caracteristica corporal son de preocupar, mas aun al manifestarse como una causa directa de decesos, ya que es depositaria de muchas de las causas de males cardiacos.

LA OBESIDAD UN FACTOR DE RIESGO


Sin embargo, este factor de riesgo no solo impacta a nivel organico, son muchos los estudios que muestran su impacto directo en la salud mental de los individuos que la padecen: baja autoestima, depresión, irritabilidad y estrés son alteraciones que devienen en un bajo rendimiento escolar, profesional y aun social al dificultar la insersion y libre desenvolvimiento de la persona que la padece en un grupo social.

PANORAMA DESFAVORABLE


La situación de una persona obesa se agudiza si consideramos el impacto de la mercadotecnia al estereotipar la imagen física ideal como un cuerpo delgado, tonificado y simétrico, representan las características del modelo ideal, sea hombre o mujer, sea joven o adulto e independientemente de su profesión.

Este panorama del cuerpo ideal se contrapone a los malos habitos alimenticios, pesimos diriamos, que se integran por una dieta “chatarra” y de alimentos guisados y fritos ricos en grasas muy característicos de la cocina mexicana, y por una escasa, tambien diriamos nula, cultura del ejercicio basada en la salud física y mental.

La cultura física tiene en nuestro pais expresiones escasas, circunstanciales y de poco sustento para causar el efecto deseado en los individuos en cuanto a una sana nutricion en el caso de los alimentos y un estado saludable fisico en cuanto al ejercicio se refiere.

MALOS HABITOS


Frecuentemente la obesidad es resultado de malos habitos alimenticios que en su mayoria son heredados de un medio familiar y social que hace mas énfasis en la alimentación de degustación y no en la nutricion de satisfacción.

Esta forma de elaborar los alimentos se a diversificado aun mas con los alimentos de comida rapida que basan su elaboración en sabores adictivos y artificiales pero acompañados y reforzados por una estrategia de mercadotecnia que induce a su consumo a sectores de población especifico generalmente los mas vulnerables como son los niños, los jóvenes y la poblacion adulta de escasos recursos.

LA BUENA ALIMENTACIÓN LA MAS BARATA


La alimentación nutricional, mas facil de preparar por su poca sofisticacion, de sabores naturales y de alto nivel nutricional, mas economica por consiguiente, es la menos requerida por la mayoria de la población, y es vista generalmente como alimentación propia para recuperarse de un periodo de enfermedad, como parte de la disciplina de un atleta, artista o modelo o por razones de obesidad mortuoria.

No es comun pensar que este tipo de alimentación puede ser una alternativa con una gama inmensa de posibilidades en formas y sabores y es por ello que se caracteriza solo en sectores de población con niveles culturales y habitos alimenticios que consideran un estilo de vida sano, en el que la salud fisica se nutre de alimento y ejercicio.

COMO PREVENIR LA TENDENCIA A LA OBESIDAD


Crear desde temprana edad los habitos de alimentación y de ejercicio con toda seguridad nulifican la posibilidad de padecer obesidad en etapas subsecuentes de la vida, mas aun al mantener este estilo de vida “sano” durante toda la vida.

No obstante es importante entender que la comida sana cambia de etapa a etapa del individuo por necesidades especificas de desarrollo, de crecimiento, de actividad o inactividad inclusive.

El conocimiento de ello no solo nos conduce a la comprensión de que la importancia de establecer buenos habitos durante la niñez deben de acompañarse del conocimiento de los mismos posibilitando que sea el individuo en cada etapa de su vida el que se adapte a las nuevas formas de nutricion que su organismo requiere.

COMO COMBATIR LA OBESIDAD


El caso mayoritario es el de individuos con problemas de obesidad, pero como combatirla cuando ya esta presente.

Vamos a hablar de un metodo inductivo de modificación progresiva de habitos y por tanto de estilo de vida. El metodo se basa en el ejercicio como actividad central a partir de la cual el individuo hara “girar” su vida para lograr modificar los malos habitos alimenticios que lo han conducido hasta el estado en que se encuentra.

A diferencia de los metodos basados en las dietas para bajar de peso, este metodo basado en un programa permanente de ejercicio permite el fortalecimiento fisico y mental del individuo, terapia ocupacional por un lado, y por otro fortalece la autoestima al formar un carácter tenaz, voluntarioso y decidido.

CREANDO CONSCIENCIA


El metodo permite la alimentación sana sin cambios sustanciales que por lo general representan retos estresantes e inalcanzables. La persona empieza por adquirir el habito de la actividad física cotidiana, conociendo su cuerpo y aprendiendo a apreciarlo, lo que a continuación se traduce en el convencimiento de buscar mejores formas de conservar la salud, mantener la vitalidad y mejorar la apariencia, no solo con el ejercicio sino complementándolo con una sana alimentación.

“Crear conciencia” podemos definir que es la premisa en la que se basa este metodo, conciencia sobre nuestra salud, nuestra aptitud física, nuestra autoestima y la forma en que nos insertamos en la sociedad, la manera en la que nos ven y en la que deseamos ser vistos y la manera en que nos visualizamos.

UN ESTILO DE VIDA SANO


La vinculacion de ejercicio permanente, sana alimentación, salud física y mental, fortaleza corporal y apariencia grata, entre otras cosas, propicia que la persona se involucre con un estilo de vida sano, en el que permanentemente estara presente el riesgo de preferir habitos que lesionen cada uno de todos los aspectos arriba señalados.

El metodo propone una progresión que considera un plazo medio para adquirir de manera definitiva los habitos sanos y a la vez para mejorar sustancialmente la calidad física, organica y mental del cuerpo.

La base es simple, el solo hecho de realizar un programa permanente de ejercicios aporta beneficios sustanciales a la aptitud física, fortaleciendo nuestros musculos, mejorando los procesos organicos internos, reduciendo los niveles de estrés, acelerando nuestro metabolismo y por tanto haciendonos mas proclives a la actividad constante; todo ello, ademas del tiempo que canalizamos, lo cual funciona como terapia ocupacional, nos involucra gradualmente en la percepción de nuestro propio cuerpo, su estado fisico y organico y sus posibilidades de mejorar.

De esta manera necesariamente empezamos a valorar lo que hacemos por nuestro cuerpo, lo que le damos de comer y la manera en la que lo cuidamos.

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