OBESIDAD
ANTIDOTO…
EL EJERCICIO, LA
SANA ALIMENTACION, EL DESCANSO
EL CUERPO SE
CONSTRUYE EN LA NIÑEZ
Sabemos que es la
niñez la etapa en la que los individuos se desarrollan, pero este concepto
pocas veces es entendido en toda su extensión, en todo su significado;
entendemos que es en esta etapa donde se realiza gran parte del crecimiento y
en la que se libran los retos que representan las enfermedades, sabemos que es
una etapa en la que el niño se incorpora a este mundo y en la que adquiere las
reglas básicas de sobre-vivencia y convivencia, donde se establece la base de
aprendizaje familiar, académico y social para su futuro desarrollo en sociedad
antes de llegar a la adolescencia, etapa que se visualiza como de transición,
de inestabilidad y de definición de personalidad.
Pero las etapas no
pueden ser, de hecho no son, tan superficiales o tan esquemáticas, las
implicaciones de cada una, de la niñez y la adolescencia, en el desarrollo del
individuo lo impactan en forma definitiva el resto de su vida, durante la
juventud, la edad adulta y la vejez. Y esas implicaciones comprenden mente y
cuerpo, la primera en cuanto a valores, principios, hábitos, conceptos básicos
de conocimiento del mundo que nos rodea y de nosotros mismos y de estabilidad
emocional; el segundo, el cuerpo, en cuanto a su capacidad física, su
funcionalidad, su desarrollo y su evolución saludable a lo largo de nuestras
vidas.
Esta dicotomía
mente cuerpo forma un todo que determina el tipo de individuos que seremos a lo
largo de la vida, y de alguna manera la falta de equilibrio en el desarrollo de
ambos implicara que el individuo se incline o apoye mas en una que en otra, sin
que ello deje de afectar nuestra integridad.
Inclinarnos por el
desarrollo de la mente, precepto muy común en nuestra sociedad, determina que
condenemos a nuestro cuerpo a una atrofia funcional, esto es al decaimiento de
sus aptitudes físicas, lo cual erróneamente es visto como un proceso normal de
envejecimiento.
La disfunción
física de nuestro cuerpo no tiene porque venir con la edad, pero peor aun, no
debe de anticiparse; cada día es más frecuente que la etapa de juventud física
se acorte, entendida como plenitud de aptitudes físicas; las necesidades que
impone la vida moderna y los hábitos que nos inducen al sedentarismo imponen
que los jóvenes se alejen de actividades físicas determinando que la
funcionalidad corporal se anule y que se incorporen factores de riesgo como la
mala alimentación y los vicios sociales, como fumar, beber café, alcohol entre
otros.
Por otro lado
decidir transitar por el esquema físico es visto como frívolo y en el mejor de
los casos como una alternativa de poca perspectiva social, ya que el deporte
profesional representa pocas expectativas de desarrollo.
Independientemente
de las ventajas que pueda representar uno u otro camino desde el punto de visto
del desarrollo profesional; es fundamental establecer la importancia de ambos
conceptos como parte del desarrollo pleno del individuo a lo largo de su vida.
Mente sana en
cuerpo sano es un ideal antiguo de vigencia actual, un individuo que desarrolla
su mente, sus conocimientos y razonamientos y los lleva a la práctica y que
además cuenta con un cuerpo sano y apto para soportar su actividad cotidiana.
Ya adultos, cuando
deseamos construir a través del ejercicio, un cuerpo armonioso y simétrico,
empezamos a experimentar sistemas y técnicas de entrenamiento que estimulen los
músculos en las proporciones y niveles de tono que deseamos; aprendemos además
durante este proceso que es necesaria una alimentación adecuada que nos permita
nutrir los músculos para que crezcan, se moldeen o bien se definan, en otras
palabras “construir músculo”.
Pero es
precisamente cuando somos adultos y deseamos mejorar nuestra salud y físico que
enfrentamos el problema de contar con un físico con poca aptitud física,
desbalance en las proporciones de sus músculos, composición poco saludable de
nuestro peso corporal, malos hábitos alimenticios y escaso gusto por el
ejercicio físico cotidiano.
Es así fácil
entender la importancia de que en la niñez se “construye el cuerpo”, siendo la
etapa del desarrollo físico, es lógico penar que si se da el estímulo adecuado
al cuerpo este reaccionara aprovechándolo no solo en el desarrollo natural sino
en un desarrollo que maximice la formación física.
“Construir el
cuerpo” se refiere a que la alimentación
debe de aportar los nutrientes necesarios para desarrollar una masa muscular
suficiente para respaldar la funcionalidad corporal; y por otro lado el
ejercicio necesario que de forma, volumen y tono a todos los músculos.
El sistema muscular
no solo reviste a los huesos sino que además da la alineación adecuada al
esqueleto por lo que debe tener músculos fuertes, también participa en los
movimientos corporales por lo que debe ser resistente, además de proteger o
servir de “empaque” de todo nuestros órganos y su funcionamiento.
Tener una masa
muscular que dé proporción y funcionalidad a nuestro cuerpo durante la edad
adulta es resultado de qué y cómo lo desarrollamos durante la niñez y
adolescencia.
MANTENER LA ACTIVIDAD FÍSICA
Pero además de
reconocer la importancia de dar el estímulo adecuado a nuestro cuerpo con
ejercicio y alimentación durante la niñez y adolescencia; es fundamental
mantener la actividad física a lo largo de nuestra vida.
Nuestro cuerpo esta
diseñado para ser funcional, no mantenerlo en actividad constante de cierto
nivel de intensidad lo atrofia y lo limita propiciando la aparición prematura
de enfermedades degenerativas y posibilitando lesiones por incapacidad física.
Aun y en la etapa
de desarrollo lo hayamos estimulado bien, nuestro cuerpo requiere mantener su
aptitud física por eso es fundamental que la actividad física sea una
constante, se mantenga como un hábito y se complemente con una adecuada nutrición
y descanso como base de un estado de salud permanente.
No podemos ver el
ejercicio como una actividad ocasional o recurrente dependiendo de nuestras
circunstancias, debemos entenderlo como una función básica de nuestro organismo
para mantenerse vital; así como comer y dormir, la actividad física es esencial
en nuestro desarrollo permanente.
MALOS HABITOS
ALIMENTICIOS
No mantener un
enfoque de desarrollo en la alimentación, actividad física y descanso nos puede
conducir a un estado de salud deficiente que se manifieste en baja aptitud
física o deficiencia orgánica.
Un estilo de vida
basado en hábitos de ejercicio y alimentación adecuados nos hace mas aptos a
enfrentar momentos, etapas o circunstancias que pudieran afectar nuestra salud;
como lesiones por accidentes en los que nos volvemos sedentarios por un tiempo
considerable o la imposibilidad de llevar una adecuada alimentación; así como
estar menos aptos para enfrentar y responder oportunamente a enfermedades o
accidentes.
Al igual que el
ejercicio es importante para propiciar un estado de salud general, mantener una
línea respecto a la alimentación que se base en la salud, a través de hábitos
alimentos que nutran nos permite contribuir a la salud integral. Esta línea de
alimentación debe iniciarse en la niñez y mantenerse a lo largo de la vida con
sus adaptaciones según la edad en la que nos encontremos ya que las necesidades
orgánicas y físicas de cada etapa varían por el desarrollo propio del individuo
y los niveles de actividad.
Por las actividades cotidianas, pero sobre
todo por malos hábitos adquiridos desde la infancia es común tener una
alimentación deficiente. Los malos hábitos se manifiestan de diferentes
maneras:
Balance
inadecuado en tipo de alimentos, por ejemplo predilección
por alimentos ricos en grasas, azucares y harinas; lo que con frecuencia hace
que perdamos el balance nutricional que requerimos.
Itinerario
alimenticio irregular con horarios o número de comidas al
día que expresa la falta de conciencia para llevar a cabo la actividad de
alimentarnos con la seriedad que nuestra salud requiere; es común comer hasta
llenarnos y no a satisfacernos.
Ingesta
entre comidas que generalmente comprende alimentos pobres
en nutrientes y por el contrario ricos en grasas, azucares y almidones y que
están representados por los llamados alimentos chatarra, comida rápida y
“antojitos callejeros”.
Degustación
correcta de alimentos lo cual con regularidad no sucede al
comer rápido, no masticar el tiempo suficiente o no utilizar cubiertos que
propicia que se coman mas porciones de
pan o tortillas; debemos dar su
tiempo a cada bocado y moderar el consumo de agua ingiriendo pequeños sorbos y
no “tragos”; debemos masticar y no “tragar” y debemos satisface nuestro apetito
no “llenar el estomago”.
Evitar los
alimentos chatarra que no nutren y que su composición no
es la nutritiva, que su función es la “llenarnos” y que aun su baja calidad los
coloca en un rango de degustación bajo; si hemos de “pecar” que sea con
postres, dulces y alimentos cuyos ingredientes sean de calidad. La “chatarra”
es sin duda la causa principal de obesidad y pocos resultados cuando se
entrena, es muy fácil perder la perspectiva de que son relevantes en nuestra
apariencia ya que generalmente no le damos valor de comida sino de alimento
mientras llega la hora de comer y sin embargo sus efectos sobre nuestro cuerpo
y organismo son relevantes.
Dietas
relámpago y temporales cuyo mayor defecto es su corta
permanencia y su deficiente balance nutricional, dando como resultado el efecto
“rebote” que no es otra cosa que perder los efectos dela dieta por regresar a
los malos hábitos.
La mejor forma de lograr una salud integral
a través de la alimentación es educándonos para comer y si lo podemos hacer con
los niños con seguridad les ahorraremos muchas frustraciones, complejos y
afectaciones a su salud.
INDUCCIÓN A LA SANA ALIMENTACIÓN
Como modificar
nuestros malos hábitos y adquirir una alimentación que nos mantenga vigorosos y en línea física sin que
ello represente sacrificio o renunciar a los placeres de comer.
Educando nuestra forma de comer. Modificar las
cantidades de ingesta ordenando nuestros horarios de alimentos y comiendo de
manera mesurada con tiempo, con cubiertos y cantidades moderadas. Esta etapa no
es sencilla y seguramente contará con un tiempo considerable para que nos
condicionemos a medir nuestra forma de comer.
El contar con un ritmo de vida activo que
incluya actividades diversas y un programa de ejercicio ayudan mucho en este
proceso inicial.; mantenernos ocupados y definir los objetivos de cada
actividad sin tener tiempos muertos durante la realización de cada uno de
ellos, estableciendo una agenda diaria facilita ordenar nuestros horarios de
alimentos y la concentración en la forma en que comemos.
Eliminar la chatarra. Todos tenemos gustos y
preferencias por algunos y varios alimentos chatarra, que sabemos que no nos
nutren pero nos gustan y eso es suficiente para ingerirlos; un paso importante es empezar a eliminarlos
sobre todo entre-comidas momentos en los que acostumbramos comerlos. Nos
sorprenderá darnos cuenta como influyen los alimentos chatarra en la pérdida de
la línea física.
Modificar la calidad de alimentos. De nuestras
comidas programadas debemos de evitar los alimentos guisados y sustituirlos por
los alimentos asados y cocidos, disminuir la raciones de pan y moderar la
tortilla, enriquecer las raciones de frutas y vegetales, además por supuesto de
evitar las bebidas dulces como refrescos y sustituirlas por agua natural o de
frutas en su caso.
Modificar la cantidad de alimentos. Otro paso
importante es empezar a moderar las cantidades que representan cada alimento,
estableciendo prioridad a la primera comida que va ha representar la energía de
que utilizaremos a lo largo del día, moderar la comida como un ingesta que nos
mantenga activos y no que nos deprima físicamente por el esfuerzo que
representa para nuestro organismo digerir la comida de mediodía, y la cena debe
ser solo lo suficiente para que nuestro sistema digestivo se mantenga activo,
evitando alimentos pesados.
Supervisión
profesional. Una ves adentrados en el proceso anterior
será muy recomendable la asistencia, orientación y supervisión de un
profesional de la nutrición que nos enseñe como mantener nuestro peso y aspecto
físico según la etapa en la que nos encontremos; su evaluación periódica es
fundamental para mantener un alimentación sana y esta es la base de una buena
salud física y como ya vimos también mental.
OBESIDAD
La obesidad como
distintivo físico ha pasado a convertirse en una enfermedad de interes publico
a nivel mundial.
Los altos indices
de población que presentan esta caracteristica corporal son de preocupar, mas
aun al manifestarse como una causa directa de decesos, ya que es depositaria de
muchas de las causas de males cardiacos.
LA OBESIDAD UN FACTOR DE RIESGO
Sin embargo, este
factor de riesgo no solo impacta a nivel organico, son muchos los estudios que
muestran su impacto directo en la salud mental de los individuos que la
padecen: baja autoestima, depresión, irritabilidad y estrés son alteraciones
que devienen en un bajo rendimiento escolar, profesional y aun social al
dificultar la insersion y libre desenvolvimiento de la persona que la padece en
un grupo social.
PANORAMA DESFAVORABLE
La situación de una
persona obesa se agudiza si consideramos el impacto de la mercadotecnia al
estereotipar la imagen física ideal como un cuerpo delgado, tonificado y
simétrico, representan las características del modelo ideal, sea hombre o
mujer, sea joven o adulto e independientemente de su profesión.
Este panorama del
cuerpo ideal se contrapone a los malos habitos alimenticios, pesimos diriamos,
que se integran por una dieta “chatarra” y de alimentos guisados y fritos ricos
en grasas muy característicos de la cocina mexicana, y por una escasa, tambien
diriamos nula, cultura del ejercicio basada en la salud física y mental.
La cultura física
tiene en nuestro pais expresiones escasas, circunstanciales y de poco sustento
para causar el efecto deseado en los individuos en cuanto a una sana nutricion
en el caso de los alimentos y un estado saludable fisico en cuanto al ejercicio
se refiere.
MALOS HABITOS
Frecuentemente la
obesidad es resultado de malos habitos alimenticios que en su mayoria son
heredados de un medio familiar y social que hace mas énfasis en la alimentación
de degustación y no en la nutricion de satisfacción.
Esta forma de
elaborar los alimentos se a diversificado aun mas con los alimentos de comida
rapida que basan su elaboración en sabores adictivos y artificiales pero
acompañados y reforzados por una estrategia de mercadotecnia que induce a su
consumo a sectores de población especifico generalmente los mas vulnerables
como son los niños, los jóvenes y la poblacion adulta de escasos recursos.
LA BUENA ALIMENTACIÓN LA MAS BARATA
La alimentación
nutricional, mas facil de preparar por su poca sofisticacion, de sabores
naturales y de alto nivel nutricional, mas economica por consiguiente, es la
menos requerida por la mayoria de la población, y es vista generalmente como
alimentación propia para recuperarse de un periodo de enfermedad, como parte de
la disciplina de un atleta, artista o modelo o por razones de obesidad
mortuoria.
No es comun pensar
que este tipo de alimentación puede ser una alternativa con una gama inmensa de
posibilidades en formas y sabores y es por ello que se caracteriza solo en
sectores de población con niveles culturales y habitos alimenticios que
consideran un estilo de vida sano, en el que la salud fisica se nutre de
alimento y ejercicio.
COMO PREVENIR LA TENDENCIA A LA OBESIDAD
Crear desde
temprana edad los habitos de alimentación y de ejercicio con toda seguridad
nulifican la posibilidad de padecer obesidad en etapas subsecuentes de la vida,
mas aun al mantener este estilo de vida “sano” durante toda la vida.
No obstante es
importante entender que la comida sana cambia de etapa a etapa del individuo
por necesidades especificas de desarrollo, de crecimiento, de actividad o
inactividad inclusive.
El conocimiento de
ello no solo nos conduce a la comprensión de que la importancia de establecer
buenos habitos durante la niñez deben de acompañarse del conocimiento de los
mismos posibilitando que sea el individuo en cada etapa de su vida el que se
adapte a las nuevas formas de nutricion que su organismo requiere.
COMO COMBATIR LA OBESIDAD
El caso mayoritario
es el de individuos con problemas de obesidad, pero como combatirla cuando ya
esta presente.
Vamos a hablar de
un metodo inductivo de modificación progresiva de habitos y por tanto de estilo
de vida. El metodo se basa en el ejercicio como actividad central a partir de
la cual el individuo hara “girar” su vida para lograr modificar los malos
habitos alimenticios que lo han conducido hasta el estado en que se encuentra.
A diferencia de los
metodos basados en las dietas para bajar de peso, este metodo basado en un
programa permanente de ejercicio permite el fortalecimiento fisico y mental del
individuo, terapia ocupacional por un lado, y por otro fortalece la autoestima
al formar un carácter tenaz, voluntarioso y decidido.
CREANDO CONSCIENCIA
El metodo permite
la alimentación sana sin cambios sustanciales que por lo general representan
retos estresantes e inalcanzables. La persona empieza por adquirir el habito de
la actividad física cotidiana, conociendo su cuerpo y aprendiendo a apreciarlo,
lo que a continuación se traduce en el convencimiento de buscar mejores formas
de conservar la salud, mantener la vitalidad y mejorar la apariencia, no solo
con el ejercicio sino complementándolo con una sana alimentación.
“Crear conciencia”
podemos definir que es la premisa en la que se basa este metodo, conciencia
sobre nuestra salud, nuestra aptitud física, nuestra autoestima y la forma en
que nos insertamos en la sociedad, la manera en la que nos ven y en la que
deseamos ser vistos y la manera en que nos visualizamos.
UN ESTILO DE VIDA SANO
La vinculacion de
ejercicio permanente, sana alimentación, salud física y mental, fortaleza
corporal y apariencia grata, entre otras cosas, propicia que la persona se
involucre con un estilo de vida sano, en el que permanentemente estara presente
el riesgo de preferir habitos que lesionen cada uno de todos los aspectos
arriba señalados.
El metodo propone
una progresión que considera un plazo medio para adquirir de manera definitiva
los habitos sanos y a la vez para mejorar sustancialmente la calidad física,
organica y mental del cuerpo.
La base es simple,
el solo hecho de realizar un programa permanente de ejercicios aporta
beneficios sustanciales a la aptitud física, fortaleciendo nuestros musculos,
mejorando los procesos organicos internos, reduciendo los niveles de estrés,
acelerando nuestro metabolismo y por tanto haciendonos mas proclives a la
actividad constante; todo ello, ademas del tiempo que canalizamos, lo cual
funciona como terapia ocupacional, nos involucra gradualmente en la percepción
de nuestro propio cuerpo, su estado fisico y organico y sus posibilidades de
mejorar.
De esta manera
necesariamente empezamos a valorar lo que hacemos por nuestro cuerpo, lo que le
damos de comer y la manera en la que lo cuidamos.
OBESIDAD
ANTIDOTO…
EL EJERCICIO, LA
SANA ALIMENTACION, EL DESCANSO
EL CUERPO SE
CONSTRUYE EN LA NIÑEZ
Sabemos que es la
niñez la etapa en la que los individuos se desarrollan, pero este concepto
pocas veces es entendido en toda su extensión, en todo su significado;
entendemos que es en esta etapa donde se realiza gran parte del crecimiento y
en la que se libran los retos que representan las enfermedades, sabemos que es
una etapa en la que el niño se incorpora a este mundo y en la que adquiere las
reglas básicas de sobre-vivencia y convivencia, donde se establece la base de
aprendizaje familiar, académico y social para su futuro desarrollo en sociedad
antes de llegar a la adolescencia, etapa que se visualiza como de transición,
de inestabilidad y de definición de personalidad.
Pero las etapas no
pueden ser, de hecho no son, tan superficiales o tan esquemáticas, las
implicaciones de cada una, de la niñez y la adolescencia, en el desarrollo del
individuo lo impactan en forma definitiva el resto de su vida, durante la
juventud, la edad adulta y la vejez. Y esas implicaciones comprenden mente y
cuerpo, la primera en cuanto a valores, principios, hábitos, conceptos básicos
de conocimiento del mundo que nos rodea y de nosotros mismos y de estabilidad
emocional; el segundo, el cuerpo, en cuanto a su capacidad física, su
funcionalidad, su desarrollo y su evolución saludable a lo largo de nuestras
vidas.
Esta dicotomía
mente cuerpo forma un todo que determina el tipo de individuos que seremos a lo
largo de la vida, y de alguna manera la falta de equilibrio en el desarrollo de
ambos implicara que el individuo se incline o apoye mas en una que en otra, sin
que ello deje de afectar nuestra integridad.
Inclinarnos por el
desarrollo de la mente, precepto muy común en nuestra sociedad, determina que
condenemos a nuestro cuerpo a una atrofia funcional, esto es al decaimiento de
sus aptitudes físicas, lo cual erróneamente es visto como un proceso normal de
envejecimiento.
La disfunción
física de nuestro cuerpo no tiene porque venir con la edad, pero peor aun, no
debe de anticiparse; cada día es más frecuente que la etapa de juventud física
se acorte, entendida como plenitud de aptitudes físicas; las necesidades que
impone la vida moderna y los hábitos que nos inducen al sedentarismo imponen
que los jóvenes se alejen de actividades físicas determinando que la
funcionalidad corporal se anule y que se incorporen factores de riesgo como la
mala alimentación y los vicios sociales, como fumar, beber café, alcohol entre
otros.
Por otro lado
decidir transitar por el esquema físico es visto como frívolo y en el mejor de
los casos como una alternativa de poca perspectiva social, ya que el deporte
profesional representa pocas expectativas de desarrollo.
Independientemente
de las ventajas que pueda representar uno u otro camino desde el punto de visto
del desarrollo profesional; es fundamental establecer la importancia de ambos
conceptos como parte del desarrollo pleno del individuo a lo largo de su vida.
Mente sana en
cuerpo sano es un ideal antiguo de vigencia actual, un individuo que desarrolla
su mente, sus conocimientos y razonamientos y los lleva a la práctica y que
además cuenta con un cuerpo sano y apto para soportar su actividad cotidiana.
Ya adultos, cuando
deseamos construir a través del ejercicio, un cuerpo armonioso y simétrico,
empezamos a experimentar sistemas y técnicas de entrenamiento que estimulen los
músculos en las proporciones y niveles de tono que deseamos; aprendemos además
durante este proceso que es necesaria una alimentación adecuada que nos permita
nutrir los músculos para que crezcan, se moldeen o bien se definan, en otras
palabras “construir músculo”.
Pero es
precisamente cuando somos adultos y deseamos mejorar nuestra salud y físico que
enfrentamos el problema de contar con un físico con poca aptitud física,
desbalance en las proporciones de sus músculos, composición poco saludable de
nuestro peso corporal, malos hábitos alimenticios y escaso gusto por el
ejercicio físico cotidiano.
Es así fácil
entender la importancia de que en la niñez se “construye el cuerpo”, siendo la
etapa del desarrollo físico, es lógico penar que si se da el estímulo adecuado
al cuerpo este reaccionara aprovechándolo no solo en el desarrollo natural sino
en un desarrollo que maximice la formación física.
“Construir el
cuerpo” se refiere a que la alimentación
debe de aportar los nutrientes necesarios para desarrollar una masa muscular
suficiente para respaldar la funcionalidad corporal; y por otro lado el
ejercicio necesario que de forma, volumen y tono a todos los músculos.
El sistema muscular
no solo reviste a los huesos sino que además da la alineación adecuada al
esqueleto por lo que debe tener músculos fuertes, también participa en los
movimientos corporales por lo que debe ser resistente, además de proteger o
servir de “empaque” de todo nuestros órganos y su funcionamiento.
Tener una masa
muscular que dé proporción y funcionalidad a nuestro cuerpo durante la edad
adulta es resultado de qué y cómo lo desarrollamos durante la niñez y
adolescencia.
MANTENER LA ACTIVIDAD FÍSICA
Pero además de
reconocer la importancia de dar el estímulo adecuado a nuestro cuerpo con
ejercicio y alimentación durante la niñez y adolescencia; es fundamental
mantener la actividad física a lo largo de nuestra vida.
Nuestro cuerpo esta
diseñado para ser funcional, no mantenerlo en actividad constante de cierto
nivel de intensidad lo atrofia y lo limita propiciando la aparición prematura
de enfermedades degenerativas y posibilitando lesiones por incapacidad física.
Aun y en la etapa
de desarrollo lo hayamos estimulado bien, nuestro cuerpo requiere mantener su
aptitud física por eso es fundamental que la actividad física sea una
constante, se mantenga como un hábito y se complemente con una adecuada nutrición
y descanso como base de un estado de salud permanente.
No podemos ver el
ejercicio como una actividad ocasional o recurrente dependiendo de nuestras
circunstancias, debemos entenderlo como una función básica de nuestro organismo
para mantenerse vital; así como comer y dormir, la actividad física es esencial
en nuestro desarrollo permanente.
MALOS HABITOS
ALIMENTICIOS
No mantener un
enfoque de desarrollo en la alimentación, actividad física y descanso nos puede
conducir a un estado de salud deficiente que se manifieste en baja aptitud
física o deficiencia orgánica.
Un estilo de vida
basado en hábitos de ejercicio y alimentación adecuados nos hace mas aptos a
enfrentar momentos, etapas o circunstancias que pudieran afectar nuestra salud;
como lesiones por accidentes en los que nos volvemos sedentarios por un tiempo
considerable o la imposibilidad de llevar una adecuada alimentación; así como
estar menos aptos para enfrentar y responder oportunamente a enfermedades o
accidentes.
Al igual que el
ejercicio es importante para propiciar un estado de salud general, mantener una
línea respecto a la alimentación que se base en la salud, a través de hábitos
alimentos que nutran nos permite contribuir a la salud integral. Esta línea de
alimentación debe iniciarse en la niñez y mantenerse a lo largo de la vida con
sus adaptaciones según la edad en la que nos encontremos ya que las necesidades
orgánicas y físicas de cada etapa varían por el desarrollo propio del individuo
y los niveles de actividad.
Por las actividades cotidianas, pero sobre
todo por malos hábitos adquiridos desde la infancia es común tener una
alimentación deficiente. Los malos hábitos se manifiestan de diferentes
maneras:
Balance
inadecuado en tipo de alimentos, por ejemplo predilección
por alimentos ricos en grasas, azucares y harinas; lo que con frecuencia hace
que perdamos el balance nutricional que requerimos.
Itinerario
alimenticio irregular con horarios o número de comidas al
día que expresa la falta de conciencia para llevar a cabo la actividad de
alimentarnos con la seriedad que nuestra salud requiere; es común comer hasta
llenarnos y no a satisfacernos.
Ingesta
entre comidas que generalmente comprende alimentos pobres
en nutrientes y por el contrario ricos en grasas, azucares y almidones y que
están representados por los llamados alimentos chatarra, comida rápida y
“antojitos callejeros”.
Degustación
correcta de alimentos lo cual con regularidad no sucede al
comer rápido, no masticar el tiempo suficiente o no utilizar cubiertos que
propicia que se coman mas porciones de
pan o tortillas; debemos dar su
tiempo a cada bocado y moderar el consumo de agua ingiriendo pequeños sorbos y
no “tragos”; debemos masticar y no “tragar” y debemos satisface nuestro apetito
no “llenar el estomago”.
Evitar los
alimentos chatarra que no nutren y que su composición no
es la nutritiva, que su función es la “llenarnos” y que aun su baja calidad los
coloca en un rango de degustación bajo; si hemos de “pecar” que sea con
postres, dulces y alimentos cuyos ingredientes sean de calidad. La “chatarra”
es sin duda la causa principal de obesidad y pocos resultados cuando se
entrena, es muy fácil perder la perspectiva de que son relevantes en nuestra
apariencia ya que generalmente no le damos valor de comida sino de alimento
mientras llega la hora de comer y sin embargo sus efectos sobre nuestro cuerpo
y organismo son relevantes.
Dietas
relámpago y temporales cuyo mayor defecto es su corta
permanencia y su deficiente balance nutricional, dando como resultado el efecto
“rebote” que no es otra cosa que perder los efectos dela dieta por regresar a
los malos hábitos.
La mejor forma de lograr una salud integral
a través de la alimentación es educándonos para comer y si lo podemos hacer con
los niños con seguridad les ahorraremos muchas frustraciones, complejos y
afectaciones a su salud.
INDUCCIÓN A LA SANA ALIMENTACIÓN
Como modificar
nuestros malos hábitos y adquirir una alimentación que nos mantenga vigorosos y en línea física sin que
ello represente sacrificio o renunciar a los placeres de comer.
Educando nuestra forma de comer. Modificar las
cantidades de ingesta ordenando nuestros horarios de alimentos y comiendo de
manera mesurada con tiempo, con cubiertos y cantidades moderadas. Esta etapa no
es sencilla y seguramente contará con un tiempo considerable para que nos
condicionemos a medir nuestra forma de comer.
El contar con un ritmo de vida activo que
incluya actividades diversas y un programa de ejercicio ayudan mucho en este
proceso inicial.; mantenernos ocupados y definir los objetivos de cada
actividad sin tener tiempos muertos durante la realización de cada uno de
ellos, estableciendo una agenda diaria facilita ordenar nuestros horarios de
alimentos y la concentración en la forma en que comemos.
Eliminar la chatarra. Todos tenemos gustos y
preferencias por algunos y varios alimentos chatarra, que sabemos que no nos
nutren pero nos gustan y eso es suficiente para ingerirlos; un paso importante es empezar a eliminarlos
sobre todo entre-comidas momentos en los que acostumbramos comerlos. Nos
sorprenderá darnos cuenta como influyen los alimentos chatarra en la pérdida de
la línea física.
Modificar la calidad de alimentos. De nuestras
comidas programadas debemos de evitar los alimentos guisados y sustituirlos por
los alimentos asados y cocidos, disminuir la raciones de pan y moderar la
tortilla, enriquecer las raciones de frutas y vegetales, además por supuesto de
evitar las bebidas dulces como refrescos y sustituirlas por agua natural o de
frutas en su caso.
Modificar la cantidad de alimentos. Otro paso
importante es empezar a moderar las cantidades que representan cada alimento,
estableciendo prioridad a la primera comida que va ha representar la energía de
que utilizaremos a lo largo del día, moderar la comida como un ingesta que nos
mantenga activos y no que nos deprima físicamente por el esfuerzo que
representa para nuestro organismo digerir la comida de mediodía, y la cena debe
ser solo lo suficiente para que nuestro sistema digestivo se mantenga activo,
evitando alimentos pesados.
Supervisión
profesional. Una ves adentrados en el proceso anterior
será muy recomendable la asistencia, orientación y supervisión de un
profesional de la nutrición que nos enseñe como mantener nuestro peso y aspecto
físico según la etapa en la que nos encontremos; su evaluación periódica es
fundamental para mantener un alimentación sana y esta es la base de una buena
salud física y como ya vimos también mental.
OBESIDAD
La obesidad como
distintivo físico ha pasado a convertirse en una enfermedad de interes publico
a nivel mundial.
Los altos indices
de población que presentan esta caracteristica corporal son de preocupar, mas
aun al manifestarse como una causa directa de decesos, ya que es depositaria de
muchas de las causas de males cardiacos.
LA OBESIDAD UN FACTOR DE RIESGO
Sin embargo, este
factor de riesgo no solo impacta a nivel organico, son muchos los estudios que
muestran su impacto directo en la salud mental de los individuos que la
padecen: baja autoestima, depresión, irritabilidad y estrés son alteraciones
que devienen en un bajo rendimiento escolar, profesional y aun social al
dificultar la insersion y libre desenvolvimiento de la persona que la padece en
un grupo social.
PANORAMA DESFAVORABLE
La situación de una
persona obesa se agudiza si consideramos el impacto de la mercadotecnia al
estereotipar la imagen física ideal como un cuerpo delgado, tonificado y
simétrico, representan las características del modelo ideal, sea hombre o
mujer, sea joven o adulto e independientemente de su profesión.
Este panorama del
cuerpo ideal se contrapone a los malos habitos alimenticios, pesimos diriamos,
que se integran por una dieta “chatarra” y de alimentos guisados y fritos ricos
en grasas muy característicos de la cocina mexicana, y por una escasa, tambien
diriamos nula, cultura del ejercicio basada en la salud física y mental.
La cultura física
tiene en nuestro pais expresiones escasas, circunstanciales y de poco sustento
para causar el efecto deseado en los individuos en cuanto a una sana nutricion
en el caso de los alimentos y un estado saludable fisico en cuanto al ejercicio
se refiere.
MALOS HABITOS
Frecuentemente la
obesidad es resultado de malos habitos alimenticios que en su mayoria son
heredados de un medio familiar y social que hace mas énfasis en la alimentación
de degustación y no en la nutricion de satisfacción.
Esta forma de
elaborar los alimentos se a diversificado aun mas con los alimentos de comida
rapida que basan su elaboración en sabores adictivos y artificiales pero
acompañados y reforzados por una estrategia de mercadotecnia que induce a su
consumo a sectores de población especifico generalmente los mas vulnerables
como son los niños, los jóvenes y la poblacion adulta de escasos recursos.
LA BUENA ALIMENTACIÓN LA MAS BARATA
La alimentación
nutricional, mas facil de preparar por su poca sofisticacion, de sabores
naturales y de alto nivel nutricional, mas economica por consiguiente, es la
menos requerida por la mayoria de la población, y es vista generalmente como
alimentación propia para recuperarse de un periodo de enfermedad, como parte de
la disciplina de un atleta, artista o modelo o por razones de obesidad
mortuoria.
No es comun pensar
que este tipo de alimentación puede ser una alternativa con una gama inmensa de
posibilidades en formas y sabores y es por ello que se caracteriza solo en
sectores de población con niveles culturales y habitos alimenticios que
consideran un estilo de vida sano, en el que la salud fisica se nutre de
alimento y ejercicio.
COMO PREVENIR LA TENDENCIA A LA OBESIDAD
Crear desde
temprana edad los habitos de alimentación y de ejercicio con toda seguridad
nulifican la posibilidad de padecer obesidad en etapas subsecuentes de la vida,
mas aun al mantener este estilo de vida “sano” durante toda la vida.
No obstante es
importante entender que la comida sana cambia de etapa a etapa del individuo
por necesidades especificas de desarrollo, de crecimiento, de actividad o
inactividad inclusive.
El conocimiento de
ello no solo nos conduce a la comprensión de que la importancia de establecer
buenos habitos durante la niñez deben de acompañarse del conocimiento de los
mismos posibilitando que sea el individuo en cada etapa de su vida el que se
adapte a las nuevas formas de nutricion que su organismo requiere.
COMO COMBATIR LA OBESIDAD
El caso mayoritario
es el de individuos con problemas de obesidad, pero como combatirla cuando ya
esta presente.
Vamos a hablar de
un metodo inductivo de modificación progresiva de habitos y por tanto de estilo
de vida. El metodo se basa en el ejercicio como actividad central a partir de
la cual el individuo hara “girar” su vida para lograr modificar los malos
habitos alimenticios que lo han conducido hasta el estado en que se encuentra.
A diferencia de los
metodos basados en las dietas para bajar de peso, este metodo basado en un
programa permanente de ejercicio permite el fortalecimiento fisico y mental del
individuo, terapia ocupacional por un lado, y por otro fortalece la autoestima
al formar un carácter tenaz, voluntarioso y decidido.
CREANDO CONSCIENCIA
El metodo permite
la alimentación sana sin cambios sustanciales que por lo general representan
retos estresantes e inalcanzables. La persona empieza por adquirir el habito de
la actividad física cotidiana, conociendo su cuerpo y aprendiendo a apreciarlo,
lo que a continuación se traduce en el convencimiento de buscar mejores formas
de conservar la salud, mantener la vitalidad y mejorar la apariencia, no solo
con el ejercicio sino complementándolo con una sana alimentación.
“Crear conciencia”
podemos definir que es la premisa en la que se basa este metodo, conciencia
sobre nuestra salud, nuestra aptitud física, nuestra autoestima y la forma en
que nos insertamos en la sociedad, la manera en la que nos ven y en la que
deseamos ser vistos y la manera en que nos visualizamos.
UN ESTILO DE VIDA SANO
La vinculacion de
ejercicio permanente, sana alimentación, salud física y mental, fortaleza
corporal y apariencia grata, entre otras cosas, propicia que la persona se
involucre con un estilo de vida sano, en el que permanentemente estara presente
el riesgo de preferir habitos que lesionen cada uno de todos los aspectos
arriba señalados.
El metodo propone
una progresión que considera un plazo medio para adquirir de manera definitiva
los habitos sanos y a la vez para mejorar sustancialmente la calidad física,
organica y mental del cuerpo.
La base es simple,
el solo hecho de realizar un programa permanente de ejercicios aporta
beneficios sustanciales a la aptitud física, fortaleciendo nuestros musculos,
mejorando los procesos organicos internos, reduciendo los niveles de estrés,
acelerando nuestro metabolismo y por tanto haciendonos mas proclives a la
actividad constante; todo ello, ademas del tiempo que canalizamos, lo cual
funciona como terapia ocupacional, nos involucra gradualmente en la percepción
de nuestro propio cuerpo, su estado fisico y organico y sus posibilidades de
mejorar.
De esta manera
necesariamente empezamos a valorar lo que hacemos por nuestro cuerpo, lo que le
damos de comer y la manera en la que lo cuidamos.